Pintaban bastos este verano para la Lazio. El equipo romano estuvo cerca de cuajar una sobresaliente temporada, pero en momentos claves de la última fase de la campaña no rindió al nivel esperado y el resultado final, pese a que en un principio se podría haber considerado como fabuloso, dejó cierto mal sabor de boca en la afición biancoceleste.

Ese mal final para una película que se antojaba de premio parecía que tendría su continuación en el verano con la marcha de algunos de sus más importantes jugadores. Así las cosas, el adiós del jefe de la defensa, Stefan De Vrij ya era un clamor, y el temor de perder a estandartes como Sergej Milinkovic-Savic, Ciro Immobile o Luis Alberto se unía a las dudas acerca de la capacidad de reacción que podría tener el equipo de Lotito e Igli Tare para sustituirlos sin poder ofrecer el caramelo que supone el disputar una Champions League de la que tan cerca se quedaron.

Finalmente, las cosas no han marchado tan mal para los de Simone Inzaghi, y se podría concluir que, a priori, se ha realizado un buen trabajo en la dirección deportiva manteniendo el bloque y sumándole futbolistas que puedan elevar, o al menos mantener, el nivel ofrecido en la 17/18.

Más allá de la baja de Felipe Anderson, operación sobresaliente para el club en relación a cantidad percibida y rendimiento en las últimas dos campañas del jugador, la de De Vrij ha sido la única salida de un futbolista imprescindible en los onces de Inzaghi la pasada campaña. Su sustituto ha funcionado desde el primer día, y son muchos los que ya olvidan al neerlandés que ahora viste de nerazzurro. Se trata de Francesco Acerbi.

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“Me gusta definirme como un defensor en el campo y un atacante en la vida”, Francesco Acerbi en una entrevista a la Gazzetta di Modena tras superar dos tumores testiculares.

Con 30 años, el defensor de poco más de 1,90 metros de altura llegó procedente del Sassuolo para ser la referencia defensiva en la línea de tres centrales que plantea el míster lazial, y en apenas tres jornadas ya lo ha conseguido. Se ha ganado los halagos de todos y ha hecho olvidar a De Vrij. La Lazio se ha mostrado hábil a la hora de buscar reemplazo.

“Ha tenido la suerte de jugar muchos años en nuestro campeonato y, a pesar de la edad, tenía muchas ganas de hacer algo grande. Para el ‘post De Vrij’ lo hemos elegido a él y es un chico que tiene aún intención de superarse. Estoy muy contento de que forme parte de la plantilla de la Lazio”, Simone Inzaghi sobre Acerbi el 5 de septiembre de 2018.

Lo cierto es que Igli Tare, director deportivo de la entidad, apostó por un defensor que conoce a la perfección la competición ya que ostenta el impresionante récord de haber disputado 110 partidos consecutivos en la Serie A completando los 90 minutos. Una espectacular hazaña, aún en curso, con la que podría superar los 137 de Zanetti en la temporada del triplete del Inter. Acerbi no se pierde un encuentro de liga desde octubre de 2015 sin haber caído lesionado ni haber sido sancionado.

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Acerbi no se pierde un encuentro de liga desde octubre de 2015 sin haber caído lesionado ni haber sido sancionado

Contrató, por tanto, la Lazio para esta temporada y hasta 2023, a un defensor experimentado en la Serie A, internacional con Italia, contundente y expeditivo al corte a la vez que rápido en la anticipación y con un buen juego aéreo. Acerbi es, por encima de todo, un jugador con capacidad de liderazgo tanto dentro como fuera del terreno de juego y con personalidad. Una personalidad que demostró de manera sobrada a la hora de superar los dos tumores testiculares que lo alejaron de forma transitoria de los terrenos de juego cuando era jugador del Sassuolo, pero que le han permitido volver más fuerte tanto física como psicológicamente, hasta el punto de consolidarse con un defensor de garantías en una competición que cuida tanto los aspectos tácticos como es la Serie A. Un futbolista inamovible.

Fuente de la imagen principal: FILIPPO MONTEFORTE/AFP/Getty Images.