Juventus: Szczesny; Cancelo, Bonucci, Chiellini, Alex Sandro; Pjanic, Emre Can (Betancur 62′), Matuidi; Dybala (Bernardeschi 64′), Cristiano Ronaldo, Mandzukic (Cuadrado 84′).

Napoli: Ospina; Hysaj, Albiol, Koulibaly, Mario Rui; Callejón, Allan, Hamsik (Fabián 70′), Zielinski (Malcuit 61′); Insigne, Mertens (Milik 61′).

Goles: Mertens (1-0. 10′), Mandzukic (1-1, 26′), Mandzukic (2-1, 49′), Bonucci (3-1, 76′).º

  • LA PRESIÓN INICIAL DEL NAPOLI | El equipo de Ancelotti saltó al césped con una enorme determinación demostrada a través de su trabajo en la presión de la salida Juventina. Así llegó el gol que abrió el marcador, obligando a Bonucci a abrirse y castigando que optase por salir en corto por dentro en vez de por fuera en largo. Allan robó, conectó con Callejón y el granadino dejó un toque excepcional para servir el gol en bandeja a Dries Mertens. Por desgracia para los intereses napolitanos, sería un espejismo en un partido del que la Juve se acabó adueñando con autoridad.
  • INMEDIATA RESPUESTA JUVENTINA | La Vecchia Signora tiene muchas tablas y así se encargó de demostrarlo. Si la presión del Napoli le ahogó en los primeros momentos del encuentro, los de Allegri también consiguieron lo propio cuando lograron asentarse en el choque. Robaron en campo rival y superaron en los duelos del centro del campo a un Napoli incapaz de desplegarse hacia la portería de Szczesny. En una serie de minutos con un ritmo infernal, la Juve consiguió empatar por medio de Mandzukic y someter a su rival disfrutando de un Cristiano Ronaldo imperial.
  • CRISTIANO TIRÓ DE GALONES… Y DE JUEGO | El portugués es la principal razón por la que plantearse que cualquier equipo pueda discutirle el dominio doméstico a la Juventus esta temporada sea una utopía. Sin marcar, Cristiano protagonizó un partido primoroso y puso en manifiesto que, con él, la Juve no está una, sino varias dimensiones por encima de sus rivales en el fútbol italiano. El de Madeira fue protagonista directo de los tres tantos de su equipo e impactó en el choque como ningún jugador puede hacerlo. Pura actividad, dañando desde ambos costados y por dentro. Incontrolable, su categoría fue demasiado para un Napoli al que amargó la existencia. Con Cristiano Ronaldo no existirá un duelo por el campeonato como el de la temporada pasada, porque a un gran equipo de 95 puntos se ha sumado un futbolista al que nadie en la Serie A se puede permitir ni compararse. Una actuación colosal.
  • UN PARTIDO DIFERENTE AL DE LA TEMPORADA PASADA | El Juve-Napoli en Turín del último curso fue un partido de control, de pocos riesgos y limitar pérdidas, sin ritmo. Poco ha tenido que ver con el que hoy han disputado, un partido de muchísimo ritmo y en el que las posesiones largas o vivir organizado a través de la pelota en fase de posesión ha brillado por su ausencia, especialmente en el primer acto. Sin un final tan apoteósico, ha sido distinto y más entretenido.
  • CERTEZAS CONTRA DEBILIDADES | Un día más en la oficina para Mario Mandzukic, que semana tras semana otorga a su entrenador una garantía competitiva a la que es casi imposible renunciar. El croata sumó un doblete que allanó el camino y confirmó la superioridad de la Juventus. Por el contrario, si Mandzukic fue y es una certeza, Mario Rui y Hamsik fueron debilidades. El lateral portugués sufrió lo indecible en sus duelos por banda, rompió el fuera de juego y perdió la marca de Mandzukic en el segundo gol del delantero balcánico y redondeó su nefasta actuación siendo víctima de su temperamento para acabar expulsado. Repasando el partido de Rui, meter a Hamsik en el mismo saco sería muy injusto. No figura la debilidad que hoy en día es el eslovaco al nivel del partido de su compañero, pero lo suyo viene de lejos. Se puede decir que no está cómodo en su nuevo rol y no mentir, pero lo cierto es que el capitán partenopeo lleva más de un año siendo más flaqueza que fortaleza, y eso no es una cuestión que atañe solamente a su rol o puesto. El ritmo del partido le pasó por encima y su situación es tan incómoda y dolorosa que se tiende a hablar poco de ella, pero existe. Y por ello hay que señalarla. Es turno de Diawara o Fabián.

Fuente imagen principal: Gabriele Maltinti / Getty Images Sport.