El Sassuolo-Milan es un partido en el que se enfrentan una escuadra en puestos Champions contra otra al filo de los puestos de descenso. Podríamos hablar de historia, pero hay equipos anclados en que héroes antiguos, que portaban el mismo blasón que llevan ellos en el pecho, escribieron la historia hace 30, 20 o 10 años atrás. Y hay otros que cogen pluma y tinta, pliegan el pergamino y se ponen a escribir la suya propia. Y eso es lo que está haciendo Roberto De Zerbi con el Sassuolo.

Porque en la temporada 2010-2011, de la que data el último Scudetto del Milan, el Sassuolo quedó 16º en la Serie B. Si bien es cierto que los dos años anteriores quedó al filo del ascenso. No fue hasta la temporada 2013-2014 en la que los neroverdi debutarían en Serie A, tras ascender en la 2012/13 como campeones de la Serie B con 85 puntos. A día de hoy, los de De Zerbi tienen un sistema muy equilibrado y vistoso que genera ventajas desde la salida de balón. Porque, mientras el Milan fichó a jugadores de mayor renombre como Biglia, Kessié o Bakayoko, descuidó a un talento como Locatelli que hoy luce en el MAPEI Stadium y que, por insospechado que parezca, al Milan le vendría de perlas.

En la temporada 2010-2011, de la que data el último Scudetto del Milan, el Sassuolo quedó 16º en la Serie B. Si bien es cierto que los dos años anteriores quedó al filo del ascenso.

¿Saben quién ganó el Scudetto con el Milan en la temporada 2010-2011? Kevin Prince Boateng. ¿Y saben quién es pieza clave del gran Sassuolo en 2018? Exacto, Kevin Prince Boateng. Que hoy, después de haber dado sus mejores años de fútbol, esté en un equipo como el de Reggio Emilia ejemplifica que las realidades de una y otra entidad son totalmente distintas. Pero el fútbol que practican uno y otro equipo también demuestran que los libros de historia no ganan partidos a pesar del relato que a veces nos gusta construir.

Como ya habrán sospechado, el equipo que hoy ostenta puestos Champions es el neroverdi, mientras el rossonero sigue en plena crisis identitaria que todo adolescente ha sufrido cuando le tocó escoger rumbo y tomar decisiones importantes en la vida. El Sassuolo es un equipo que conoce de sobra sus virtudes colectivas, y que pone las individuales al servicio del colectivo para potenciarlas. El Milan, en cambio, sigue sumido en una indefinición constante que no atisba a salir. Gennaro Gattuso, tan pragmático en la banda como lo fuera en el césped, apostará por cerrar filas en campo propio mientras los Berardi, Di Francesco, KPB y compañía hacen lo que mejor saben. Sin embargo, las bajas de Peluso y Duncan modificarán el plan maestro de De Zerbi. Por otra parte, la baja de Higuaín retorcerá el único camino que el Milan tiene hacia el gol.

La duda estará en si serán capaces de resistir sus embestidas, si encontrarán la manera de hacer sangre o si, por el contrario, asistiremos al cuarto empate milanista consecutivo. Cada vez se paga más barato esto último en las casas de apuestas.

Sassuolo vs AC Milan - Football tactics and formations

Fuente imagen principal: Getty Images.