Italia: Donnarumma – Florenzi, Bonucci, Chiellini, Biraghi – Verratti (Pellegrini, 80′), Jorginho, Barella – Chiesa (Berardi, 87’), Inmobile (Lasagna, 73’), Insigne

Portugal: Rui Patricio – Cancelo, Fonte, Días, Mário Rui – Pizzi (Joao Mario, 67’), William Carvalho, Rubén Neves – Bernardo Silva, André Silva (Danilo Pereira, 89’), Bruma (Raphael Guerreiro, 85’).

  • PLEITESÍA PARA GIORGIO CHIELLINI | A sus 34 años, el central italiano cumplió 100 internacionalidades con la Azzurra entre halagos y vítores. Sin embargo, el agradable clima no arrugó sus prestaciones atrás. 90 minutos llenos de personalidad, valentía y carácter, donde indicó a sus hombres los movimientos que debían hacer e hizo que los desmarques de sus oponentes fueran inoperantes. El jugador de la Juventus celebró su centenario con un notable partido.
  • DE HÉROE A VILLANO | Si Chiellini era la cara, la cruz la portaba su pareja en la defensa. Leonardo Bonucci volvía a un lugar donde no es bien recibido después de su controvertida salida el pasado verano del AC Milan. Un terreno hostil donde, pese a tratarse de la Selección Italiana, fue pitado la mayor parte del choque. Cosa que no ayudó a Leonardo. Imprecisiones, balones a Donnarumma y timidez a la hora de tomar decisiones. Además, sus vergüenzas fueron destapadas cuando la figura de Joao Mario revolucionó el partido. Se estiró en los minutos finales cuando los abucheos desaparecieron, pero no fue, ni por asomo, su gran noche.
  • UN VERRATTI OMNIPRESENTE | Por sus botas pasó todo el juego de creación de su conjunto. Merodeando en la zona de 3/4 y filtrando balones entre líneas para enmarcar. El más destacado, uno que sirvió para deshacerse de tres oponentes y que desaprovechó Inmobile estrellando el esférico en Rui Patricio. Además, hizo labores defensivas para ayudar a la retaguardia a salir con el balón jugado. Y cuando las fuerzas flaquearon, el equipo lo notó. El centrocampista dio una masterclass de cómo llevar la manija de un grupo de futbolistas.
  • INSIGNE COMO QUEBRADERO DE CABEZA | Quizás, el hombre más influyente y desequilibrante en el ataque de Italia. No solo por sus acciones ofensivas; también, por las pretensiones en líneas más retrasadas para amplificar coberturas. Caído a banda, potenciando las subidas de Biraghi al gozar de libertad de movimientos y asumiendo responsabilidades. El reflejo del ahínco que desprendía la Selección Italiana. Solo le faltó el premio del gol.
  • PÓLVORA MOJADA | 70 minutos esperanzadores no fueron suficientes aunque hayan brotes verdes. Posiciones adelantadas, bandas abiertas, gran número de hombres para defender, presión arriba y agresividad en la recuperación. Un estilo de juego apto para enamorar a los italianos. Pero de eso no debe alimentarse un país que quiere reinventarse para volver a ser una amenaza mundial. Mucho ruido y pocas nueces. O lo que es lo mismo, 3 tiros a puerta de 15 lanzamientos ejecutados. De este modo, Italia ha anotado 7 goles en 8 partidos desde la llegada de Mancini. Un bagaje pobre dentro de un cómputo global de 4 empates, 2 derrotas y 2 victorias. El país transalpino necesita referencias que aporten fiabilidad anotadora.

Fuente imagen principal: Canal N.