El Tottenham 1-0 Inter de Milán en cinco detalles

TOTTENHAM (4-2-3-1) | Lloris; Aurier, Alderweireld, Vertonghen, Davies; Winks (Dier, 87′), Sissoko; Lamela (Eriksen. 70′), Alli, Lucas (Son, 62′); Kane

INTER (4-2-3-1) | Handanovic: D’Ambrosio, De Vrij (Miranda, 82′), Skriniar, Asamoah; Brozovic, Vecino; Politano (K.Baldé, 83′), Nainggolan (B.Valero, 44′), Perisic; Icardi

GOLES: Eriksen (1-0, 80′)

  • EL INTER DESAPROVECHA UNA OPORTUNIDAD DE ORO | Lo tenía en sus manos. El destino dependía de ellos mismos. De sumar un mero empate en tierras londinenses el cuadro italiano se convertía en equipo de octavos de final, y no han sabido subirse al tren destino sorteo de Nyon. Queda la bala de la última jornada, pero la chance que se presentaba en esta noche de miércoles bajo los focos de Wembley era realmente importante. Y en ningún momento el cuadro dirigido por Spalletti ha dado la sensación de creérselo. Partido realmente pobre, resultado completamente justo, y lo peor de todo, irse con la convicción de que ya no dependes de ti mismo en la última jornada. Oportunidad perdida, oportunidad que quizás recuerdan en los próximos meses, quién sabe.
  • PASIVO DEL MINUTO 1′ AL 90′ | El técnico toscano fue claro en su planteamiento: habitual 4-2-3-1 con el supuesto once de gala al completo, pero con la clara intención de salir a por empate. Se vio desde el inicio que el cuadro italiano carecía de ambición con pelota, se limitaba a tener un repliegue ordenado, defender con el bloque medio-bajo las circulaciones interiores del Tottenham, e intentar aprovechar algún balón parado o un momento de brillantez por parte de Icardi para finiquitar la clasificación. Pero en el fútbol actual, la falta de ambición se termina pagando, y más si delante está un rival como el Tottenham. En ningún momento ofreció profundidad el cuadro de la Lombardía, y fue incapaz de posicionarse en campo rival en una sola ocasión. Icardi pasó completamente desapercibido (tampoco es noticia, no es un delantero que se sienta cómodo participando en la circulación), mas ninguno de los mediocampistas pudo activar a futbolista alguno de tres cuartos. Pesó el cambio por lesión de Nainggolan antes de la media parte, con Borja Valero el registro no es el mismo, no te proporciona esa agresividad a la hora de ir a morder arriba, no te da tanta altura ni te potencia con apoyos frontales, sino que intenta ayudar al equipo con tramos largos de circulación, pero en partidos como el de hoy donde el poseedor del esférico es el rival, el experimentado futbolista español sufre. En general partido realmente pobre del Inter, y que no deja en demasiada buena posición a Spalletti tras haber propuesto un encuentro con tanto miedo y con tan poca voluntad para atacar. Tenía sentido intentar proponer un ritmo lento y hacer el partido largo, sí, más esa carencia de agresividad para ganar duelos, esa relajación en el momento de cortar conducciones rivales (en especial de Sissoko) se ha terminado pagando. La sensación que ha terminado dando ha sido la de que cualquier acción improvisado y fuera de lo normal por parte del rival podía terminar desequilibrando el rígido sistema defensivo neroazzurro. Cuando el Tottenham era estéril con su posesión controlaban el escenario, mas a la mínima conducción vertical, cambio de ritmo y combinación veloz, el Inter ya sufría. Preocupante.
  • UN TOTTENHAM MUY PLANO HASTA EL 60′ | Cierto es que existía un claro dominio territorial y con balón, pero la primera parte de los pupilos de Pochettino ha sido bastante gris. Incapaces de poder generar ventajas para los futbolistas de ataque, muy llanos en la circulación, con extrema dificultad para proponer acciones que se saliesen del guión del partido, sin chispa y con falta de profundidad. Esto último, en gran parte culpa de la suplencia del coreano Heung-Min Son. Sorprendió Pochettino alineando a Lamela, y la actuación del argentino ha dejado bastante que desear, previsible en sus movimientos, y con poca rebeldía en el momento de ejecutar sus acciones y encarar a los defensas rivales. El Tottenham, con un once con algunas variantes (el fin de semana hay derbi londinense vs Arsenal, y el preparador argentino es propenso a rotar prácticamente en todas las semanas con tres partidos) ha sido capaz de sumar tres puntos vitales ante un Inter que sí ha salido con toda la carne en el asador.
  • ERIKSEN Y SON AL RESCATE | Toda la previsibilidad que mostraban los Spurs hasta la hora de partido ha cambiado por completo a partir de entonces. Los culpables, un coreano y un danés. Dejar a Eriksen y a Son en el banco de reservas era un privilegio que no se podía permitir, mas al final la jugada le ha terminado saliendo bien a Poche. Han cambiado el partido por completo, han dotado de otro registro al Tottenham y el Inter se ha empezado a ver superado, tanto por dentro como por fuera. Heung-Min siendo muy vertical en sus movimientos atacando a D’Ambrosio, proponiendo 1vs1 y buscando su espalda para crear la ventaja, y Eriksen dándole otro aire al mediocampo, enlazando los primeros pases en la base de Winks con los apoyos frontales de Kane o los desmarques de ruptura diagonales de Dele Alli. Futbolistas realmente diferenciales, y se ha comprobado en la incidencia que han terminado teniendo en el resultado final. El 1-0, del propio Eriksen, demuestra el olfato y la astucia del danés para seguir la jugada, contemporizar su carrera y llegar justo en el momento idóneo para terminar una fenomenal jugada trazada primero por las piernas de Sissoko y posteriormente por la facilidad de Alli para desenvolverse dentro del área. Cambios ganadores de Pochettino en una apuesta realmente arriesgada.
  • TODO POR DECIDIRSE | La situación es la que es. El Inter ya no depende de sí mismo, y afrontará el partido ante el PSV dependiendo de terceros, y esperando que el Barça les haga el favor del año. Los cálculos son sencillos, con la derrota de hoy en Londres, italianos e ingleses están empatados a 7 unidades, mas con el goal average particular ganado por parte del cuadro spur (2-1 en Milán, 1-0 en Wembley, valor doble de los goles a campo contrario) y el Inter necesitará mejorar el resultado del Tottenham o se verá abocado a la Europa League después de haber tenido la clasificación en sus manos. El Tottenham por su parte, sabe que si gana en Barcelona ante un Barça con todos los deberes hechos (pase lo que pase ya es primero de grupo) será una de las 16 bolitas en el sorteo de octavos. Las dudas que quedan son cómo planteará Valverde ese enfrentamiento. Lo lógico será que saque un once alternativo, pero muy competitivo, y al final vencer en el Camp Nou nunca es tarea sencilla, así que de ganar su enfrentamiento ante el PSV Eindhoven no sería descabellado ver al Inter clasificado. Aun así, al fin y al cabo cuando el futuro ya no está en tus manos hay motivos para la preocupación. Última jornada apasionante la que se nos viene por delante. Pero primero, el Inter tiene faena, visitas al Olímpico de Roma y al Juventus Stadium.

Fuente imagen principal: Getty Images.

 

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