Nicolò Zaniolo empieza a adaptarse a la élite, explotando sus virtudes al máximo. Y es que su inclusión en la operación Nainggolan en verano, fue cuanto menos llamativa, pero Monchi una vez más, demostró tener un ojo clínico adquiriendo a uno de los futbolistas más prometedores de la cantera neroazzurra y de toda Italia, que había llamado potencialmente la atención en la Sub-21 azzurra y como otros muchos jugadores interistas, en el campeonato Primavera que lograron levantar ante la Fiorentina hace unos meses.

Di Francesco en Roma no le pide a Zaniolo nada que no sepa hacer. Lo cierto es que si algo ha caracterizado a la Roma del entrenador pescaresi es una presión alta muy agresiva, que sin embargo esta temporada tras la salida de Nainggolan no habían logrado igualar o al menos hacer eficaz, hasta el cambio de modulo al 4-2-3-1 con Pellegrini detrás del ‘9’.

Di Francesco en Roma no le pide a Zaniolo nada que no sepa hacer

Con la lesión muscular del futbolista romano, Zaniolo gana minutos precisamente en esa posición, donde puede de verdad, dentro ya de la élite, demostrar esa estela que dejaba detrás de si en las categorías inferiores del Inter.

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Unas condiciones atléticas y físicas muy notables, llegada de segunda línea, presencia en el área rival, agresividad en la primera línea de presión y mucha personalidad, son por ahora algunos de los detalles que nos está dejando en su escasa, pero inverosímil trayectoria en la Roma, donde debutó en Champions contra todo un Madrid en el Bernabéu.

Con Zaniolo, la Roma no ha notado en exceso la baja de Pellegrini, que con otras características, suple sus prestaciones

Con él, la Roma no ha notado en exceso la baja de Pellegrini, que con otras características, suple sus prestaciones. No obstante, -y eso es innegociable-la presión alta la tienen asegurada, además de ganar centímetros (1,88m), una de sus especialidades, llegar desde segunda línea, consecuencia que potencia a otro magnífico llegador como es Cristante, ahora en el doble pivote junto a N’Zonzi, a que aproveche los espacios. Lo cierto es que los desmarques y la altura a la que se coloca en el área provocan que el rival recule muchos metros y genere mucha densidad en área propia, dando lugar a que los pivotes adelanten líneas. La Roma gana otro argumento para intimidar a los rivales en el área, sumándose a los ya conocidos Dzeko/Schick, que fijan a los rivales esperando las rupturas al espacio del precoz centrocampista italiano, que en poco tiempo está cogiendo galones y toma decisiones, sin temblarle el pulso, en forma de disparos lejanos, muestra de su gran personalidad.

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No se complica, realmente sus fuertes son más sin balón que con él. Es distinto a Pellegrini, no tiene esa conducción, ni toma de decisiones, pero se mueve bien entre líneas, juega de primeras con mucha fluidez, aguanta bien el balón de espaldas y está mejorando su visión de juego, faceta criticada y muy señalada en su etapa en el Inter, por comprometer los pases en exceso en zonas delicadas.

El contexto le favorece, y es que la Roma no machaca las jugadas excesivamente por el centro, busca densidad por dentro, pero descarga a la banda bien para que sus extremos a pierna cambiada busquen 1vs1, un centro con unos laterales larguísimos que generan superioridad en las bandas, o un balón a la frontal para sus llegadores.

La Roma en elaboración lo pasa mal si el rival se encierra, pero en Zaniolo nace un recurso muy eficaz

La Roma en elaboración lo pasa mal si el rival se encierra, pero en Zaniolo nace un recurso muy eficaz para abrir candados desde el centro de la cerradura.

Fuente imagen principal: Alessandro Sabatini/Getty images.