La rivalidad entre Milan e Inter se ha constituido como una de las más enconadas a lo largo y ancho del planeta fútbol. Sin embargo, no todos conocen cómo se gestó esta competencia hace más de cien años, cuando el escepticismo de un rossonero le llevó a fundar un nuevo club.

Por todos es conocida la encarnizada rivalidad vigente entre los dos clubes de Milán. El Internazionale y el AC Milan, dos clubes clásicos de las altas esferas del Viejo Continente, forman la que seguramente sea la rivalidad más famosa del planeta. Sin embargo, no son tan recordados los actos que originaron la fracción de la Milán futbolera en dos partes: la nerazzurri y la rossoneri. Dos gamas cromáticas que han coloreado tantas veces la Piazza del Duomo de la capital lombarda.

Allá por diciembre de 1899, los ingleses Alfred Edwards y Herbert Kilpin fundaron un club que trasladaría el apogeo del balompié a Milán. Lo llamaron Milan Cricket & Football Club y, como su nombre indica, tenía secciones tanto de fútbol como de críquet.


Este equipo fue la semilla del actual AC Milan. La plantilla estaba integrada esencialmente por milaneses e inmigrantes británicos. El Milan empezó pronto a llenar sus vitrinas: en algo menos de una década conquistó tres Scudetti y tres medagli del Re. No obstante, en el seno del club se empezó a valorar la opción de “eliminar los aranceles” y acoger a futbolistas de todas las nacionalidades en el Milan. La mayor parte de los socios se negó a esa escéptica propuesta.

Fue entonces cuando 44 socios decidieron abandonar el Milan. Estos disidentes, liderados por Giorgio Muggiani, fundaron en 1908 el Internazionale: un club que, fiel a su nombre, se caracterizaría por la política de captación internacional que difería a aquella del Milan.

En este punto de la historia, Milán se dividió entre rossoneri y nerazzurri. El Milan gozaba del apoyo de la mayoría de la clase obrera, mientras que el Inter contaba con el favor de la aristocracia y las esferas de poder. Esta división acabó evolucionando hasta la era contemporánea, cuando ha habido motivaciones políticas en esta rivalidad. El Milan era visto con mejores ojos en la derecha, debido a Silvio Berlusconi; mientras que el Inter disfrutaba de mayor reconocimiento en la izquierda, gracias a Massimo Moratti.


De todas formas, el máximo rival del Milan no era el recién nacido Internazionale, sino otro equipo llamado Unione Sportiva Milanese. Aun así, hubo contacto deportivo: Milan e Inter disputaron su primer enfrentamiento el 18 de octubre de 1908, en Chiasso (Suiza). Los rossoneri vencieron por 2-1.

Fue durante la dictadura fascista de Mussolini cuando empezó a fraguarse esta rivalidad. El Inter fue presionado por el régimen para fusionarse con la US Milanese en 1928, equipo que sí que mantenía un antagonismo con el Milan. El Inter adaptó este pensamiento y empezó a ver a los rossoneri como su rival.

Otro punto de interés es el Stadio San Siro, o Giuseppe Meazza. El Milan fue el propietario del estadio desde 1926 hasta 1935, cuando fue adquirido por la comuna (equivalente italiano de “ayuntamiento”). En 1947, el Inter también empezó a usar el estadio como local. La rivalidad se popularizó por tener sede en un único estadio.

Así es como surgió la mayor rivalidad de Italia: una escisión en el, hasta entonces, único club de la ciudad, que formó una nueva escuadra. Un matrimonio divorciado que fue evolucionando, cada uno por su lado, hasta llegar a dominar Italia y Europa.