Cuando parecía que todos los problemas se habían ‘solucionado’ en torno al Coronavirus, con la intención de jugar a puerta cerrada, una nueva polémica se cierne sobre el fútbol italiano. Ahora, la Asociación de Futbolistas y el Ministro de Deportes reiteran su deseo de detener el fútbol durante el brote de Coronavirus, pero la Serie A advierte que «los mensajes incoherentes del Gobierno solo aumentan la confusión».

Los partidos de la Serie A de hoy se cancelaron originalmente la semana pasada, luego se organizaron a puertas cerradas, pero el Parma – SPAL solo siguió adelante después de un retraso de 75 minutos tras unas negociaciones de última hora entre todas las partes implicadas. 

Se filtró una declaración de la Asociación de Futbolistas (AIC, por sus siglas en inglés) había convocado una huelga general para comenzar a partir de hoy, pero resultó que solo era un proyecto de resolución. No obstante, la intención de Damiano Tommasi (su presidente) y de muchos jugadores, es clara.

«Las ligas deberían detenerse. La señal que envían las instituciones deportivas es terrible. Es peligroso viajar hacia y desde las zonas rojas, es peligroso jugar al fútbol, ​​es peligroso darse la mano. Los equipos salieron y jugaron hoy, desafortunadamente, por un sentido del deber hacia aquellos que no tienen el coraje de decidir que el fútbol ya no puede fingir que la emergencia de Coronavirus no está sucediendo. Habrá una cumbre de emergencia el martes y esperamos una sola cosa: la suspensión de las competiciones de la liga hasta que sea seguro jugar», se podía leer en dicha declaración.

El ministro de Deportes, Vincenzo Spadafora, también mostró estar de acuerdo públicamente con el presidente de AIC, Damiano Tommasi, quejándose de que la Lega y las compañías de televisión se centraron más en el dinero que en la seguridad. Tras esto, la Lega lanzó su propia declaración oficial hace unos minutos: 

«Desde el primer día de esta emergencia nacional, la Lega siempre ha respetado todas las indicaciones dadas por el Gobierno, incluso cuando se han enviado de manera vaga e incoherente. Hoy también, la Lega se apegó firmemente al decreto del Gobierno que fue publicado esta mañana por el Primer Ministro, Giuseppe Conte, que confirmó que todos los partidos se pueden jugar a puerta cerrada. La demora en el saque inicial del Parma – SPAL se debió a que la FIGC solicitó una reunión urgente a las solicitudes de la Asociación de Futbolistas. Contrariamente a lo que estaba en el decreto del Gobierno, unos minutos antes de que comenzara el partidos, la AIC solicitó la suspensión de la liga y amenazó con una huelga general.

Esta solicitud puso a todo el sistema bajo grave amenaza, amenazando también el pago de los salarios de los futbolistas. La Lega reiteró que cumpliría con el último decreto del Gobierno, que permite que los partidos se jueguen a puerta cerrada. Las declaraciones reiteradas e incoherentes del Gobierno solo sirven para aumentar el estado general de confusión y ciertamente no ayudan al fútbol a superar este momento general de dificultad creado por el virus», comentaba dicha declaración.