El vuelco que ha dado la carrera de Marcelo Brozovic en el Inter en los últimos dos años es impresionante. El croata, según La Gazzetta dello Sport, ya tenía prácticamente hecha su marcha al Sevilla para la temporada siguiente, pero en un encuentro contra el Napoli en el que los partenopeos se jugaban la liga contra la Juventus, el 11 de marzo de 2018, se gestaría el acomodo de Brozovic pasando de ser mediapunta a pivote.

Desde entonces Brozovic se ha vuelto, no solo intocable para Spalletti y Conte, sino también uno de los mejores pivotes de la Serie A. Por ello, para que no haya ninguna duda con su futuro, el Inter quiere renovarle hasta 2024 y blindarlo. Es uno de los futbolistas que más corren en el Calcio, con 12.5 kilómetros por partido, y el cual terminaba contrato en dos años, en 2022.