Dos años y un mes, ese es el tiempo que lleva Cristiano Ronaldo como jugador de la Juventus de Turín. En todo este tiempo el equipo juventino ha ganado dos ligas, ha ganado una Supercoppa y ha perdido otra, ha perdido las dos Coppa Italia y veremos qué papel hace este año en la Champions League, donde tienen que remontar contra el Olympique Lyon.

De francés en francés está la cosa, porque según France Football, el delantero luso tras el partido contra el Lokomotiv de fase de grupos, sintió que su equipo no está a su altura, no como en el Real Madrid, y por ello, pensó en irse. El nacido en Madeira tuvo en mente marcharse a Francia, ir al PSG donde compartiría un equipo muy competitivo con Neymar, con quien está cerca, y con Mbappé, a quien adora.

¿Y qué fue lo que cambió todo? La pandemia del Covid-19. Si la pandemia no se hubiese producido y Nasser Al-Khelaifi le hubiese ofrecido un contrato a su altura, hubiese firmado. De hecho su entorno le afirma a este mismo medio que las posibilidades de marcharse eran «muy probables» antes del confinamiento. Unos meses después, actualmente, Cristiano no es feliz en la Juventus pero tampoco infeliz.