La liga italiana ha tenido diversos tópicos a lo largo de su historia y más en este siglo XXI. Desde hace años, lustros e incluso décadas de hablado de que es una liga aburrida por el ‘catenaccio’, de que hay pocos goleadores con números estratosféricos porque meter un gol en el Calcio es como meter cinco en cualquier otra liga -de ahí la dificultad de ganar una Bota de Oro como máximo goleador europeo-, de ser una cuna táctica y de no competir fuerte en Europa a no ser que seas la Juventus de Turín en la última década, aunque tengas a Cristiano Ronaldo o a Zlatan Ibrahimovic.

Para romper todos estereotipos están saliendo diferentes equipos que están comenzando a ser equipos cada vez más perfeccionados, preparados para el buen fútbol y que poco a poco comienzan a dar la talla en Europa, como son el Inter, el Milan, el Napoli, la Roma, la Atalanta, la Lazio e intenta asomar el Sassuolo, aunque todavía está en fase de crecimiento. Pero no solo en eso está cambiando el Calcio, sino también en el panorama goleador.

En 2020 la Bota de Oro estuvo en la Serie A, como fue Ciro Immobile, pero es que se le han unido a la pelea de máximo goleador de Italia este año: Cristiano Ronaldo, Zlatan Ibrahimovic y Romelu Lukaku, sin olvidar que por detrás llegan los Joao Pedro, Belotti, Muriel, Duván Zapata y compañía. Pero sobre todo hay dos que tienen más méritos por su edad.

Cristiano Ronaldo

Los números de Cristiano Ronaldo asustan cada año. Desde hace más de trece años el portugués está superando la cifra de los 20 goles, una cifra que puede parecer una buena temporada para cualquier mortal. En el Sporting CP y sobre todo en el Manchester United sonaba hace muchos años el nombre de Cristiano Ronaldo: «que si Cristiano Ronaldo sería mejor que Figo», «si Cristiano Ronaldo lideraría cualquier gran plantilla de Portugal para ganar algún título de selecciones, «si Cristiano Ronaldo haría historia en el Manchester United», «si Cristiano Ronaldo y sus cifras hasta qué punto harían historia en el Real Madrid tras los casi cien millones de euros pagados por él», y así sucesivamente.

Y parece que al luso los retos cada día le gustan más. Tiene el récord de máximo goleador de la historia con 760 goles, tiene el récord de máximo goleador de la Champions League, el récord de máximo goleador de la historia del Real Madrid, el récord de máximo goleador de la historia de la selección de Portugal y así podríamos seguir.

Pero cuando parece que Cristiano Ronaldo cada vez está más desconectado del juego, te manda a que veas sus cifras y te deja sin argumentos. Porque estando en un comienzo de temporada muy complicado en el Calcio, él sigue siendo un goleador fuera de lo normal. Lleva 18 jornadas de Serie A, de las cuales se perdió algunas por Covid-19 y aún así es el máximo goleador del Calcio y lleva 15 tantos.

Zlatan Ibrahimovic

Al otro lado del ring está otro que no se rinde nunca y que también quiere gobernar en el Calcio: Zlatan Ibrahimovic. El delantero sueco ha llegado con sus 38 años y no quiere dar su última palabra. Todos nos acordamos de aquel duelo en 2013 donde él lideraba a Suecia y Cristiano Ronaldo a su Portugal en la repesca para ir al Mundial 2014 de Brasil. Y fue un duelo de tú a tú maravilloso, aunque a Ibrahimovic no le gustase el resultado.

Han vuelto a reencontarse las dos bestias. Zlatan Ibrahimovic acabó la temporada pasada con una frase: «El Milan ha sido líder desde mi llegada, si hubiese llegado antes hubiésemos ganado el ‘Scudetto'», nadie le creía y todos se lo tomaron a broma. Meses después de esas palabras, el Milan, con él a la cabeza, lidera el Calcio, está en cuartos de final de la Coppa Italia, donde se verá las caras con el Inter, y pasó su equipo como líder de grupo en la Europa League.

No hubiese sido posible todo eso sin sus 12 goles en Serie A y sin sus nueve partidos consecutivos como titular marcando en liga. Porque Zlatan Ibrahimovic ha llegado para liderar, para darle un aire ganador al rey italiano en Europa -como dicen sus títulos- y devolver la felicidad ‘rossonera’. Siempre rompe las expectativas y lucha por sus propuestas, pero que nadie le pare a él y a su Milan, porque su historia de romanticismo puede pasar a la historia.