Malas noticias en Roma. Maurizio Sarri fue sancionado con dos días de descalificación por el Juez Deportivo tras la tarjeta roja recibida al finalizar el partido ante el Milan. El técnico biancoceleste mantuvo acaloradas discusiones con el centrocampista belga Saelemakers antes de ser expulsado ya una vez había pitado el árbitro el final.

En particular, se le impuso la descalificación «por haber, al final del partido, en el terreno de juego, buscado un enfrentamiento verbal con un jugador del equipo contrario, asumiendo una actitud intimidante y arremetiendo contra él con palabras amenazadoras«.

“Así como–se lee en el comunicado de prensa–tras la orden de expulsión, por haber impugnado la decisión arbitral en el túnel que conduce a los vestuarios, profiriendo expresiones blasfemas”. Esto implica que Sarri no estará en el banquillo en los siguientes dos partidos de la Lazio en Serie A: Cagliari y Torino.