¿Qué va a pasar con la Juventus? Sea como fuere, es pronto para saberlo. La Fiscalía de Turín y la FIGC están en contacto sobre el tema de las plusvalías, y pronto llegará a la Federación de Fútbol de Italia la primera parte de la investigación sobre el equipo bianconero. Según lo informado por La Repubblica, el objetivo es cerrar la investigación deportiva para la final del campeonato, en mayo.

Evidentemente, habrá que lidiar con plazos técnicos y burocracia. Los de la justicia deportiva están claros: 60 días, más otros 60 en caso de prórrogas, para cerrar la investigación. Además, los de la justicia ordinaria son aún más largos, por lo que existe el riesgo de enfrentarse a la imposibilidad de enjuiciamiento antes de tener todos los documentos disponibles, explica Calcio e Finanza.

Después de todo, una cosa está clara para el fiscal federal: sin el trabajo de los magistrados de Turín, la investigación deportiva no tendría futuro. La única forma de cerciorarse de una posible infracción es la declaración auto acusatoria de un directivo de la Juventus, que legitima la acusación de haber inflado las plusvalías: una escucha telefónica.

Pero… ¿A qué se enfrenta la Juventus? Si se hubiera producido una falsificación de los documentos contables o administrativos para obtener la licencia UEFA o la inscripción al campeonato, según el artículo 31 del Código de Justicia Deportiva, la Juventus podría enfrentar al menos a una sanción en la clasificación. Por el contrario, si solo se probara una infracción administrativa, no iría más allá de una simple multa. Hasta el momento, el único juicio deportivo que sienta precedente sobre las plusvalías le ha costado al Chievo Verona 3 puntos. Fueron los intercambios con el Cesena, club que posteriormente se encaminaba a la quiebra.