Messi: «Podría haber terminado en una masacre»

Noche larga en Maracaná. El partido entre Argentina y Brasil, válido para las Eliminatorias del Mundial 2026, empezó con casi media hora de retraso debido a graves accidentes en las gradas. Los disturbios comenzaron mientras sonaban los himnos nacionales y en un sector ocupado por 3.000 hinchas argentinos -la mayoría mezclados con el público local- estallaron trifulcas con hinchas brasileños. Entonces la policía intervino con fuerza (excesiva) para detener el caos. El episodio recordó los rifirrafes en Copacabana durante la final de la Libertadores entre Boca Juniors y Fluminense.

Ante la situación, los jugadores argentinos abandonaron el campo rumbo al lugar de los incidentes, mientras varios espectadores argentinos se precipitaron al terreno de juego buscando protección de la represión de los agentes de policía. En ese momento, el capitán de la selección albiceleste, Lionel Messi, se dirigió al árbitro, el chileno Piero Maza, y con gestos elocuentes anunció que sacaría al equipo del campo y se dirigió con sus compañeros a los vestuarios.

“Regresamos al vestuario porque era la mejor manera de calmar la situación, podría haber terminado en una masacre”, comentó el capitán argentino Leo Messi tras la victoria por 0-1 gracias al gol decisivo de Otamendi. “Piensas en las familias, en la gente que está allí, que no sabe lo que está pasando y estábamos más preocupados por esto que por jugar un partido que, en ese momento, era secundario», añadió.

 

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