Italia vence y convence ante Grecia

Grecia I Barkas – Papastathopoulos, Manolas, Siovas – Stafylidis, Fortounis, Kourbelis (Siopis, 46′), Zeca, Samaris (Bakasetas, 77′) – Masouras, Kolovos (Mavrias, 46′)

Italia I Sirigu – Florenzi, Bonucci, Chiellini, Emerson (De Sciglio, 68′) – Barella, Jorginho, Verratti (Lo. Pellegrini, 82′) – Chiesa, Belotti (Bernardeschi, 83′), Insigne

Goles: Barella (0-1, 23′), Insigne (0-2, 30′), Bonucci (0-3, 33′)

  • BELOTTI, EL ELEGIDO I Aunque teóricamente Fabio Quagliarella partía como favorito para ser el titular, Roberto Mancini apostó por Andrea Belotti para ocupar la punta de ataque en el encuentro de Atenas. El delantero del Torino, que no era titular con Italia desde junio de 2018, en un amistoso ante Holanda, y que no había estado en la lista de convocados para el último parón, volvía con ganas y demostró que puede encajar en el esquema de Mancini. En el primer tiempo dejó una gran jugada para asistir a Barella en el 0-1, con un buen cambio de velocidad que dejó en el suelo a Manolas, central de la Roma e internacional por Grecia.
  • PRUEBAS EN LOS LATERALES I Si el ejemplo de colocar a Belotti en punta era una muestra de que Mancini quería probar cosas en Grecia, también lo fue el hecho de apostar por Florenzi y Emerson en los laterales. El técnico italiano sigue buscando su pareja ideal para los carriles, y es que Italia tiene grandes problemas para encontrar dos jugadores de garantías en esas posiciones. Florenzi, Lazzari, Piccini… Incluso Gianluca Mancini han pasado por el lateral derecho; Biraghi, Emerson o Spinazzola han probado en el izquierdo. Hoy ambos cumplieron, con gran presencia ofensiva y llegando a línea de fondo cuando la Azzurra se volcaba sobre la meta griega. No sufrieron en defensa ante una Grecia muy tímida.

Embed from Getty Images

  • ITALIA SENTENCIÓ EN UN GRAN PRIMER TIEMPO I Valieron 30 minutos para que Italia dejara sentenciado el partido en Atenas. Ni infierno griego ni nada parecido. Desde el primer minuto el cuadro de Mancini dominó el encuentro y una vez Barella anotó el primero, se abrió la veda y cayeron los demás. Primero el del Cagliari, después Insigne con un gran golpeo al palo largo desde la frontal y, tres minutos después, Bonucci con un gran cabezazo. Ante una floja Grecia, Italia mostraba un gran fútbol y ponía tierra de por medio en la clasificación del grupo. Son líderes en solitario con esta victoria.
  • BARELLA DA UN PASO AL FRENTE I Con el mercado cerca de abrir sus puertas en Italia, uno de los nombres que más está sonando es el de Nicoló Barella. El capitán del Cagliari parece encaminado a llegar al Inter de Milán este verano y, en mitad de los rumores, no se amedrenta. Hoy, en Atenas, ante toda Grecia e Italia entera viéndolo por televisión, jugó uno de sus mejores partidos como internacional. Compartiendo centro del campo con Jorginho y Verratti, donde ya se ha asentado, anotó el primer gol del partido y llegó con continuidad al área helena. Fue, sin duda, de lo más destacado de una gran selección italiana.
  • EL MEJOR ATAQUE ES UNA BUENA DEFENSA I Parece que Roberto Mancini está decidido a hacer de la defensa su mejor ataque, y es que tras tres partidos el balance de Italia es tremendamente positivo: 11 goles a favor y ninguno en contra. Solamente Polonia y Turquía igualan en el registro a la Azzurra en esta fase de clasificación para la Eurocopa de 2020. Para Bonucci y Chiellini, la veteranía es un grado, y la sensación es que la pareja de centrales de la Juventus mejora partido a partido siempre y cuando estén juntos sobre el campo. ¿Llegarán a 2020? Parecen decididos a lograrlo.

 

Italia gana a Mali y jugará las semifinales del Mundial sub20

Italia: Plizzari – Bellanova, Gabbia, Del Prato, Ranieri, Tripaldelli – Esposito (Betella, 68′), Pellegrini, Frattesi – Scamacca, Pinamonti (Olivieri, 87′)

Mali: Koita (GK), Konan, Fofana, Ousmane, Hadji, Camara, Kone, Kanoute, Sissoko, Diaby, Koita

Goles: Kone (1-0, pp.), Koita (1-1), Pinamonti (2-1), Camara (2-2), Pinamonti (3-2, p.), Frattesi (4-2)

Italia sigue avanzando con paso firme en el Mundial sub20 de Polonia. El equipo de Paolo Nicolato, líder de su grupo y ganador de los octavos de final ante la anfitriona, Polonia, vencieron 4-2 a Mali en los cuartos de final y ya son equipo de semifinales, donde les esperaba Ucrania.

Nicolato, que salió con su 1-5-3-2 habitual, el que ha repetido en todos los partidos salvo ante Japón, cuando ya estaban clasificados, dominó el partido ante un Mali con muchos problemas defensivos. Además, el cuadro africano se quedó en el primer tiempo con uno menos y facilitó la labor de los italianos.

Pinamonti brilló con luz propia con un doblete y se consagra, junto con Plizzari, el guardameta del Milan, como la gran estrella de este torneo por parte de la escuadra italiana.

 

 

El Inter se clasifica a la Champions a su manera

INTER (4-2-3-1) | Handanovic; D’Ambrosio, de Vrij, Skriniar, Asamoah (Baldé, 46′); Brozovic, Vecino; Politano, Nainggolan, Perisic (Dalbert, 73′); Icardi (Lautaro, 71′)

EMPOLI (5-3-2) | Dragowski; Pajac, Dell’Orco, Silvestre, Maietta (Ucan, 71′), Di Lorenzo; Acquah (Brighi, 71′), Bennacer, Traoré; Caputo, Farías

GOLES: Keita Baldé (1-0, 51′), Traoré (1-1,, 76′), Nainggolan (2-1, 81′)

  • PAZZA INTER AMALASinceramente, pocos himnos poseen títulos tan sumamente representativos y gráficos sobre la idiosincracia y personalidad del mismo club como el del Inter lo hace. Pazza Inter (loco Inter) define al dedillo la identidad y el carácter de esta sociedad, que no deja de ser otro que el que ya hemos ido contando durante el transcurso de toda la temporada: un club dado a la autodestrucción constante, acometiendo odas a la esquizofrenia general, tanto futbolística como ejecutiva y social, haciendo apologías tenaces a la inestabilidad emocional, a las idas y venidas, a los desenlaces dramáticos. Porque si algo tiene el Inter es drama. Para bien o para mal, eso dependerá del día, pero una buena ración de tragicomedia siempre estará asegurada. Al final hoy el Inter se ha clasificado a Liga de Campeones, cierto es, pero lo hizo como sólo él podía hacerlo: intentando por activa y por pasiva lo contrario, suicidándose futbolísticamente por todas las vías posibles y convirtiendo el tramo final del partido en un ejercicio prácticamente cómico para el espectador neutral, con futbolistas absolutamente incapacitados para aguantar la exigencia emocional del momento, desajustes dignos de categoría regional y, en general, una fase defensiva trágica. Las gracias a Handanovic, y poco más. Todo muy Inter, vamos.
  • EL PRIMER TIEMPO INTERISTA | Salió Spalletti con el once esperado, el de gala por otra parte, dejando de lado la meritocracia de ciertos jugadores (Lautaro), y juntando a Nainggolan por detrás de Icardi, a Vecino con Brozovic y a Politano junto a Perisic por fuera. El inicio nerazzuro fue el idóneo: presión alta, agresiva y ordenada, incapacitando las salidas del Empoli, taponando las vías de apoyo a Bennacer (clave para la distribución del Empoli en campo propio), y, en general, imprimiéndole un ritmo alto a sus acciones, con un enorme volumen de juego exterior, potenciando las diagonales de Politano para juntar marcas y descargar al lado débil para que Asamoah, con tiempo y espacio, pusiese el envío al área definitivo, no sin antes ocuparla con llegadores de segunda línea. Al final, la superioridad interista en el primer período fue tangible, el dominio territorial innegable y las sensaciones positivas hasta cierto punto, pero la brillante actuación de Dragowski bajo palos impidió a los locales irse con ventaja al descanso.

Embed from Getty Imageswindow.gie=window.gie||function(c){(gie.q=gie.q||[]).push(c)};gie(function(){gie.widgets.load({id:’G6HLxfhcQTNUXnaeQH9T9Q’,sig:’XVgdkOioueCYStYiYOqxVKE_JtEsX_3VRugFk6D4Lxk=’,w:’594px’,h:’343px’,items:’1146389109′,caption: true ,tld:’es’,is360: false })});//embed-cdn.gettyimages.com/widgets.js

  • EL SEGUNDO TIEMPO INTERISTA | ‘Al César lo que es del César’. Así es. Si Spalletti ha sido durante muchísimos tramos de temporada un pseudoentrenador y alguien duramente criticado por un servidor, su dirección de campo en el intervalo terminó siendo decisiva a la postre: introdujo a Keita Baldé por Asamoah, retrasando así a Perisic al lateral zurdo y situando al futbolista africano por el extremo de ese mismo perfil, dándole aún más altura al juego exterior y sumando otro efectivo puramente atacante. A los pocos minutos de la reanudación Keita pusó el 1-0 en el marcador con un tiro cruzado desde la frontal del área, dándole así la ventaja momentánea al Inter. El cuadro de Spalletti siguió siendo amo y señor del escenario, convirtiendo el partido en un frontón, mientras el Empoli apenas podía sumar salidas. Fue hasta el 60′, cuando el colegiado señaló un riguroso penalti sobre Mauro Icardi, cuando se vio al mejor Inter. Ese penalti cambió por completo el guión. Icardi, en una campaña para olvidar, lo falló. Al Inter le entraron las dudas y el Empoli se creció. A partir de ahí nada tuvo sentido o lógica.
  • DESENLACE CRUEL PARA UN EMPOLI ORGULLOSO | Terminó mordiendo el polvo el conjunto de Andreazzoli, pero la realidad es que el cuadro toscano mereció encontrar su premio. Para contextualizar un poco, el inicio fue dubitativo, costaba juntar pases en fases de salida, Bennacer estaba desactivado por la presión interista, las precipitaciones eran constantes y las salidas en transición con los apoyos de Caputo contadas. Apenas la enorme capacidad del joven Hamed Traoré para conducir y transportar ataques pudo dar algo de aire al cuadro visitante. En el segundo tiempo, el ejercicio defensivo siguió siendo sobrio, claramente sustentado por una defensa de su portería absolutamente demencial por parte del polaco Dragowski (increíble portero, con un futuro por delante enorme). Sus reflejos mantuvieron vivas las esperanzas del combinado toscano hasta los últimos 25 minutos, cuando avanzó líneas y fue a por el empate. Ahí, con un ritmo veloz en la circulación, un Bennacer dirigiendo y orientando desde la base de la jugada, un Di Lorenzo profundo, asociativo y preciso en el envío (muy fan de este jugador), el Empoli fue ganando altura ofensiva y prácticamente cada llegada se convertía en ocasión manifiesta de gol. Al final, por pura insistencia, terminó llegando el empate de Traoré, pero fue esa misma ambición la que cinco minutos después le condenó al 2-1 definitivo, defendiendo una transición en inferioridad numérica. Con el 2-1 en el marcador y la obligación irremediable de empatar el choque para salvarse, el equipo se volcó y con la dirección de Bennacer, el juego de espaldas de Caputo, la capacidad de Salih Ucan para llegar desde segunda línea y ser indescifrable y, dicho sea de pase, el tremebundo desastre defensivo del Inter, el Empoli dispuso de dos o tres ocasiones diáfanas para empatar el choque, salvarse y mandar al Inter fuera de Champions. Dos 1vs1 y un pase de la muerte que D’Ambrosio salvó bajo palos. Murió de la manera más bella y orgullosa, pero al mismo tiempo de la más cruel y aciaga. Honor para el Empoli.
  • CONTRASTES EMOCIONALES | Terminó la temporada en el fútbol italiano y con ello un río de lágrimas, sonrisas, sueños cumplidos o ilusiones rotas. El Inter al final cumplió su objetivo, pero las formas, el proyecto a la deriva y la dinámica del club desde el mes de diciembre incitan a una reconstrucción que muy posiblemente empezará esta misma semana con el nombramiento de Conte como entrenador. La Liga de Campeones era vital para poseer atracción en el mercado. Habrá que ver qué pasos toma la dirigencia nerazzurra. Para el Empoli será hacer ‘tabula rasa’, volver a empezar desde la Serie B e intentar utilizar las mimbres presentes para volver a la máxima categoría del fútbol nacional lo más pronto posible. El ejemplo a seguir será el de su último descenso hace un par de años. Serán días duros, críticos y tristes en el club toscano, pero al final esto no deja de ser un bucle y aquí está la gracia del fútbol. Todo se acaba, todo vuelve a empezar.

 

Autobuyer

El Bologna despide la temporada por todo lo alto

Bologna: Skorupski; M´Baye, Danilo, Lyanco, Dijks; Dzemaili (Destro 83´), Pulgar; Orsolini, Soriano (Svanberg 83´), Palacio (Krejci 86´); Santander.

Napoli: Karnezis; Malcuit, Albiol, Luperto, Ghoulam; Verdi (Callejón 63´), Zielinski, Fabián, Insigne (Mertens 63´); Younes (Gaetano 84`), Milik.

Goles: 1-0 (Santander 43′), 2-0 (Dzemaili), 2-1 (Ghoulam 57´), 2-2 (Mertens 77´), 3-2 (Santander 88´).

  • SANTANDER HACE DEL NAPOLI SU VÍCTIMA FAVORITA | El delantero paraguayo cierra su temporada de debut en Serie A con 8 tantos, de los cuales 3 se los ha hecho al conjunto napolitano. Si bien su segundo gol de anoche y el que a la postre le daría la victoria al Bologna tuvo la dosis de fortuna de desviar un disparo de Svanberg, el primero es una buena muestra de lo que sabe hacer el ariete de guaraní: un rematador de área notable.
  • LA INEFICACIA VUELVE A LASTRAR AL NAPOLI | Después de cuajar un buen primer tiempo, cuando quiso darse cuenta el equipo de Carlo Ancelotti se fue al descanso perdiendo 2-0, algo de difícil explicación viendo cómo se había desarrollado el encuentro. El Napoli encontró jugadores entre líneas permanentemente, con Fabián y Zielinski filtrando balones entre centrales y doble pivote boloñés hacia los apoyos de Milik y Younes constantemente. A partir de ello, las ocasiones llegaron solas, pero también una falta de dominio en el área rival que ha sido una de las grandes rémoras de los campanos este año. El mercado veraniego, visto este diagnóstico, traerá un nuevo atacante a orillas del Vesubio que complemente lo que hay para intentar poner remedio a la enfermedad.

Embed from Getty Images

  • DRIES MERTENS, 109 Y SUBIENDO | De haber algo en juego, la suplencia del belga hubiese sido impensable. El jugador más en forma del tramo final del Napoli cerró el curso con una diana más, que lo coloca como tercer máximo goleador en solitario de la historia del club. No quedan lejos los 115 de Maradona ni los 121 de Hamsik, y no hay motivos para pensar que Mertens -al que le queda un año de contrato- no vaya a continuar de azzurro. Sin duda, convertirse en el mayor artillero histórico del equipo campano será la gran motivación personal de «Ciro» -como lo llaman en Nápoles- la próxima temporada, en el que podría ser su año de despedida.
  • MIHAJLOVIC Y EL FUTURO | En Bologna se respira alegría, pero también ansia. Ansia por conocer la decisión de un Sinisa Mihajlovic que ha cambiado por completo a un equipo que parecía condenado a la Serie B, y que sin embargo ha conseguido salvarse con cierta holgura. El cambio de mentalidad implantado, potenciar a los jóvenes baluartes como Pulgar y Orsolini… Son muchos los aciertos de Mihajlovic desde que aterrizó en la entidad, y por ello una ciudad entera implora su continuidad. A buen seguro, después del trabajo realizado, no le faltarán ofertas.
  • EL CASO LORENZO INSIGNE | A nivel individual, el capitán napolitano despidió la campaña en la línea de lo que viene siendo su 2019: insípido e intrascendente. Una temporada que empezó con una de las mejores versiones del menudo genio napolitano acaba llena de dudas, enemistado con gran parte de la afición y con su futuro en el aire. Una semana se lee que quiere renovar, otra que necesita probar una nueva experiencia. Sea como sea, de permanecer en Nápoles, Ancelotti debería priorizar recuperar a Lorenzo a toda costa, porque Insigne hace tiempo que no está, pero sí se le espera.

Fuente imagen principal: Mario Carlini / Getty Images Sport.

San Paolo deja en la lona al Inter

NÁPOLES (4-4-2) | Karnezis; Malcuit, Albiol, Koulibaly (Luperto, 84′), Ghoulam; Callejón, Allan, Zielinski, Fabián; Mertens (Younes, 80′), Milik (Insigne, 76′)

INTER (4-2-3-1) | Handanovic; D’Ambrosio, Miranda, Skriniar, Asamoah; Brozovic, Gagliardini (Vecino, 58′); Politano (Icardi, 46′), Nainggolan, Perisic (Candreva, 79′); Lautaro

GOLES: Zielinski (1-0, 16′), Mertens (2-0, 61′), Fabián (3-0, 71′), Fabián (4-0, 78′), Icardi (p) (4-1, 81′)

  • EL NÁPOLES FUSTIGA AL INTER | En el que por cartel era el partido más destacado de la penúltima jornada de Serie A, el conjunto sureño pasó por encima del cuadro dirigido por Luciano Spalletti, de principio a fin, con un plan de partido trabajado y ejecutado a la perfección, manifestando su superioridad, demostrando su jerarquía actual y mandando un mensaje al país entero: este Nápoles sigue siendo, y muy claramente además, la segunda fuerza nacional. La madurez, el desarrollo y la actualidad de su proyecto sigue siendo ostensiblemente superior a la de los conjuntos capitalinos y sociedades milanesas.
  • LA PRESIÓN COMO PLAN DE PARTIDA | Este triunfo del Napoli puede entenderse a partir de varios puntos de partida, siendo el primero de ellos la presión a campo contrario que lanzó Ancelotti. Hoy, con algunos retoques conceptuales (Fabián por izquierda, Zielinski por dentro) proyectó a su equipo de forma muy ambiciosa para incomodar los primeros pases interistas. La puesta en escena era clara, con Zielinski acompañando al brasileño Allan en el doble mediocentro, el Nápoles disponía de dos centrocampistas capaces de lanzar la presión alta, hacerlo de manera agresiva y, al mismo tiempo, tener margen de corrección a campo abierto dadas las condiciones atléticas de ambos para transitar hacia atrás. Con Fabián en posiciones intermedias pero tapando la banda izquierda sin balón y con un Koulibaly que saliendo de zona y saltando a la presión alta es una garantía, el Nápoles ahogó la salida de balón del Inter y, pese a encadenar tramos medianamente largos sin retener el esférico, siempre tuvo el dominio del escenario y el control de los tiempos. A través del habitual 4-4-2, Ancelotti apretaba con una defensa zonal, nada de encajes individuales ni, mucho menos, persecuciones. Ante las pocas soluciones en apoyos frontales de sus hombres de ataque y la incapacidad para encontrar vías de pase sin taponar, tanto Brozovic como Gagliardini sufrieron para avanzar metros y aposentar al Inter en campo contrario. Al final el desequilibro en el marcador terminó rubricándolo un golazo estratosférico de Zielinski desde fuera el área, pero la supremacía napolitana en ese primer tiempo fue incontestable.

Embed from Getty Images

  • SPALLETI MUEVE PERO NO FUNCIONA | Después de unos primeros compases iniciales donde la superioridad del Nápoles había sido completamente tangible y la necesidad clasificatoria del Inter aún era más evidente, el preparador toscano intentó cambiar el rumbo del partido a través de su dirección de campo. Retiró a un Politano que apenas había podido recibir en situaciones ventajosas para darle entrada a Icardi (había empezado desde el banquillo). Así con esta modificación el Inter cambió de sistema; defensa de tres configurada por Skriniar-Miranda-D’Ambrosio, carriles largos y anchos para Asamoah y Perisic, mediocampo con distribución espacial desigual entre Brozovic, Gagliardini y Nainggolan (el último de ellos claramente más avanzado, enlazando entre líneas) y en punta de ataque la dupla argentina formada por Lautaro e Icardi. Los primeros quince minutos del segundo intervalo fueron claramente neroazzurros, Spalletti había sido capaz de cambiar el guión del partido y el Inter, además de estar asentado en campo contrario, encontraba fluidez en sus posesiones y ahogaba al Nápoles en su propia frontal, pero un error defensivo de compenetración y marcaje suposo el 2-0 napolitano, en un centro de Callejón que terminó remachando Mertens dentro del área pequeña, prácticamente libre de marca. El conjunto milanés siguió con su plan de juego, avasallando hasta cierto punto la meta defendida por Karnezis, hasta que Lautaro tuvo dos ocasiones manifiestas (una salvada de Koulibaly bajo palos digna de ser vista, absolutamente demencial) y el Nápoles castigó a la contra con el 3-0 firmado por Fabián Ruíz. Ahí el Inter se derrumbó moralmente y su plan empezó a hacer aguas en todas las transiciones locales, la figura de Lautaro no encontraba socios que acompañasen y, en la enésima transición napolitana, Fabián cerró el choque poniendo el 4-0 en el luminoso. Un penalti transformado por Mauro Icardi a las postrimerías del choque terminaría colocando el 4-1 definitivo.
  • LAUTARO SIGUE CRECIENDO | En una actuación colectiva paupérrima y dentro de un escenario terriblemente adverso, el joven atacante argentino fue capaz de (volver a) demostrar unos niveles de madurez y comprensión del juego enormes. Instalado en la punta de ataque, el contexto no acompañó en ninguna de las dos mitades, la base del Inter era incapaz de encontrarle con frecuencia y sus receptores tampoco recibían en posiciones increíblemente ventajosas, pero su librillo de apoyos, giros, movimientos sin balón y, sobretodo, descargas, fue gigante. Querría hacer hincapié en este último punto, y es que Lautaro Martínez domina la descarga frontal como muy posiblemente contados jugadores en todo el mundo. En ese sentido ya es élite total, su sensibilidad para recibir entre líneas, temporizar la proyección del receptor exterior y desahogar, es sencillamente perfecta. Además, si algo le convierte en determinante y prácticamente indefendible en ese aspecto es su inteligencia para, una vez haber descargado, ocupar zona de remate y encontrar el espacio libre. En un Inter que se desvanece y en un proyecto que lleva meses a la deriva, Lautaro Martínez es un rayo de luz que hay que saber apreciar. Siempre es buen momento para hacer propaganda, qué jugador.
  • TODO POR DECIDIR | Hace no tanto cuando hablábamos del Inter lo hacíamos dando por hecha su presencia en la siguiente Liga de Campeones, y nada más lejos de la realidad: llega a la última jornada con la obligación irremediable de ganar para clasificarse entre los cuatro primeros. La derrota de hoy en Nápoles ya le ha quitado la tercera plaza en detrimento del Atalanta, mas de no vencer la semana que viene a un Empoli que se juega la vida y viene con una dinámica fantástica, el Inter podría quedarse fuera de Champions League si su rival ciudadado, el Milan, vence en Ferrara ante la SPAL. Se presenta un final de temporada palpitante y, sobretodo, con prácticamente el futuro a medio plazo de dos proyectos realmente ambiciosos en juego.