El Milan cierra el fichaje de Mirante tras la lesión de Maignan

Reacción rápida en San Siro. De forma repentina e inesperada, comenzó la nueva aventura rossoneri de Antonio Mirante. Visitas médicas ya realizadas para el veterano portero nacido en 1983, que esta tarde firmará el contrato que lo vinculará con el Milan hasta junio de 2022.

El acuerdo ya se había alcanzado a la noche del martes, cuando Mirante fue contactado por el club rossoneri tras la lesión de Mike Maignan. Una solución de emergencia, teniendo en cuenta que el tercer portero Plizzari también está lesionado y, de momento, Stefano Pioli solo tendría a Ciprian Tatarusanu a su disposición. Por eso el Milan decidió intervenir en el mercado de agentes libres, llevándose a un portero experimentado como Antonio Mirante: para él un contrato de un año, con una posible opción de renovación.

Aún por determinar con precisión el tiempo de recuperación Mike Maignan, obligado a someterse a una intervención de artroscopia para solucionar un problema en la muñeca izquierda. Un problema ya detectado en el partido con el Liverpool, luego gestionado por el portero en los siguientes cinco partidos disputados con el Milan y en la posterior parada para las selecciones. A su regreso, sin embargo, el francés volvió a quejarse de este dolor y la resonancia puso de manifiesto la necesidad de una intervención.

Maignan se perderá este ciclo de 7 partidos entre el campeonato y la Champions League, antes de la próxima parada de las selecciones. Con solo Tatarusanu disponible, el Milan decidió fichar a Mirante también.

 

Mirante, portero de la Roma: «En el fútbol había bullying»

La Roma siempre ha sido un equipo que ha estado implicado en labores sociales. De hecho actualmente tienen un proyecto llamado ‘Roma Cares’ en el que se preocupan en los jóvenes y en los niños más desfavorecidos. Para ello hay ocasionalmente charlas de futbolistas del equipo con estos proyectos con los jóvenes y una de las últimas fue la que tuvo Antonio Mirante, segundo portero del equipo ‘giallorossi’.

El guardameta de la Roma mandó un mensaje desde su experiencia de vestuario: «Un equipo de fútbol es un poco como una clase: hay muchos jóvenes que vienen de otros países, que profesan otras religiones, que hablan diferentes idiomas. También nos corresponde a los compañeros ayudarles en el proceso de integración. En el fútbol también ha habido bullying en el pasado, pero creo que el movimiento ha crecido y que los jugadores sienten la responsabilidad de estar en el centro de atención. Si uno de nuestros compañeros de equipo asume actitudes erróneas hacia un rival, sentimos la necesidad de detenerlo ».