El Roma 2-1 Bologna en cinco detalles

Roma: Olsen; Florenzi (Santon, 83´), Manolas, Fazio, Kolarov; Cristante El Shaarawy 46´), Nzonzi, Pellegrini; Zaniolo, Dzeko, Kluivert (De Rossi 68´).

Bologna: Skorupski; Mbaye, Danilo, Helander, Dijks; Poli (Dzemaili, 72´), Pulgar (Falcinelli, 75´), Soriano; Sansone, Santander, Edera (Svanberg, 66´)

Goles: Kolarov (1-0, 55’), Fazio (2-0,73´), Sansone (2-1, 84´)

  • UN TRIUNFO PARA SEGUIR EN CARRERA EUROPEA | Con la derrota de la Lazio y el triunfo del Milan contra la Atalanta, la Roma tenía la gran oportunidad de alejarse de su clásico rival y de la Atalanta en la pelea por los puestos de Champions League. Hoy la Roma cumplió de local, ganándole 2-1 al Bologna, con un gran segundo tiempo donde demostró su categoría para llevarse los tres puntos. Ahora está a únicamente un punto del Milan, cuarto clasificado.
  • ROBIN OLSEN | El portero sueco de la Roma, que estuvo ausente dos partidos por lesión, hoy volvió a ser titular y demostró toda su categoría. El triunfo de la Roma hoy contra el Bologna, en gran medida es por la actuación del portero, que salvó en más de una ocasión el pórtico romano. En el primer tiempo fue clave en una jugada de Soriano al minuto 35 de partido, demostrando sus grandes reflejos. En el minuto 42 rechazó un tiro de Poli y luego logró llegar antes que Edera para evitar el peligro. Durante el segundo tiempo, el equipo romano mejoró su zona defensiva, pero de todas formas en los minutos finales logro marcar el descuento el equipo visitante, sin poder hacer nada el portero Olsen.

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  • LOS CAMBIOS DE DI FRANCESCO | En el primer tiempo, la Roma no pudo generar su juego y tuvo muchos problemas defensivos, pero la actuación de Olsen evitó que le marcaran goles. En el segundo tiempo, Di Francesco decidió realizar el primer cambio: El Shaarawy por Cristante, y el equipo romano levantó su nivel, pasando del 4-3-3 al 4-2-3-1. Al minuto 53 del partido, le marcan un penal a la Roma tras una gran jugada de El Shaarawy, y lo convierte Kolarov. Al minuto 68 del partido, Di Francesco decide cambiar a Kluivert, que realizó un gran trabajo físico en especial en el primer tiempo, ingresando De Rossi para cubrir el mediocampo. La Roma se acomodó mejor en el campo y al minuto 72 del partido, Fazio marca el 2-0. En los minutos finales, el mister Di Francesco decidió cuidar el marcador y saca a Florenzi por Santon. A pesar eso el Bologna logra descontar a través de Sansone.
  • GRAN PRIMER TIEMPO DEL BOLOGNA | El primer tiempo del equipo de Sinisa Mihajlovic solo tuvo un error. No pudo concretar todas las ocasiones que se crearon, en gran medida por la fenomenal actuación del portero romano, que tapó en varias ocasiones el grito de gol al equipo de Mihajlovic. El Bologna actualmente se encuentra en zona de descenso, pero jugando como se jugó en el primer tiempo en el Olímpico de Roma seguramente lograrán buenos resultados y podrán salvarse de la Serie B.
  • KOLAROV | Pese a ser uno de los jugadores mas criticados por los tifosi de la Roma, por su pasado en la Lazio, el lateral izquierdo es uno de los goleadores del equipo. Actualmente, Kolarov lleva siete goles en la Serie A, siendo el segundo del equipo por detrás de El Shaarawy, que tiene 9 goles. Además, Kolarov es el defensa con más goles de Europa, considerando las cinco grandes ligas de los torneos europeos.


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Paolo Pizzirani, lo que el destino te da, el destino te lo quita

El fútbol italiano ha dado durante toda su historia algunos de los mejores futbolistas que han pisado un terreno de juego. Desde Riva a Totti, desde Baresi a Del Piero, el talento de la escuela italiana es inagotable. Otros muchos que prometían tanto se quedaron por el camino ya sea por cuestiones deportivas o por malas decisiones que tomaron en su momento. A otros futbolistas el destino en forma de cruel pirueta les truncó el camino. Es el caso de nuestro protagonista, Paolo Pizzirani, un chaval nacido en Bolonia en 1963, ciudad que fue testigo de su precoz talento para jugar al fútbol. Quienes lo vieron cuentan que era un regista típico, un metrónomo del centro del campo con una excelente visión de juego y una refinada técnica. Ya llamaba la atención de los grandes de Italia a los 15 años. A esa edad y pese al interés del equipo de su ciudad natal ficha por el Cesena, que paga veinte millones de liras, una cantidad considerable para una promesa. Allí coincidió con Arrigo Sacchi, por aquel entonces entrenador del Primavera del Cesena.

Si todo hubiera salido como estaba previsto hoy estaríamos probablemente hablando de un crack del fútbol italiano. Hace unos años se estrenó un documental con su historia titulado “La promesa”. En ese proyecto los aficionados cuentan que esperaban que se convirtiera en un nuevo Platini. Pero la suerte estaba destinada a jugar con el porvenir de Paolo. Primero echándole un cable. El 2 de agosto de 1980, el joven Paolo se entretiene en la estación de trenes que debía llevarle a Cesena, coquetea con muchachas, disfruta de la mañana veraniega y pierde el tren que debía tomar. Coge el siguiente, que poco antes de llegar a su destino se para. Acaba de producirse en la estación de Bolonia el mayor atentado de la historia de Italia. Un total de 85 personas murieron aquel día en una matanza organizada por la organización terrorista de extrema derecha Ordine Nuovo, agentes secretos del servicio militar italiano y la Logia Masónica Propaganda Due. Un reloj parado a las 10:25 sigue recordando ese momento en la estación.

La matanza se produjo en el contexto histórico de los años setenta y ochenta, los “años de plomo”. El objetivo del atentado era “echarle la culpa” a las Brigadas Rojas, el grupo terrorista marxista que actuaba en esa época y conseguir así un desprestigio ante la opinión pública del comunismo, de gran fuerza política y social durante esos años en Italia. Años más tarde, durante el proceso de investigación, se comprobó que los servicios secretos del Estado habían colocado pistas falsas para entorpecer las pesquisas del atentado. Todo dentro de la “estrategia de la tensión”, la táctica usada por los gobiernos occidentales durante la Guerra Fría para manipular, dividir y controlar la opinión pública en un contexto de oposición total a la Unión Soviética y su sistema político.

Paolo debía ir en el tren que sufrió la bomba. Salvó la vida pero el destino le cobró la factura rompiéndole los ligamentos cruzados por una dura entrada durante un partido de Italia sub20. Su carrera está acabada. El Cesena se deshace de él casi con tanta rapidez como le había prometido el mundo entero. Intenta volver al fútbol después del despido del Cesena y de la recuperación larga y dolorosa. Lo hace en equipos del infracalcio pero es una historia que no resulta. Su sueño está roto y Paolo no sabe lidiar con ese dolor. La única forma que encuentra es evadiéndose la realidad. Frecuenta malas compañías y se aleja de una familia que no sabe qué hacer para levantarle el ánimo. Coquetea con la nueva moda de las calles italianas de los 70 y 80. La heroína. Cae en la drogadicción. El muchacho destinado a ganar Mundiales y Balones de Oro es un yonqui. En 1984 encuentran su cadáver en la calle. La autopsia es clara, Paolo ha muerto de sobredosis. Ya nadie se acuerda de él. Su historia, como aquel reloj de Bolonia parado en la hora trágica, se quedó congelada en el tiempo.

Fuente imagen principal: Italy Project 365.

*Panorámica de Bolonia.