El día que una lata de Coca-Cola salvó al Inter

¡Nuevo vídeo! ¿Pudo una lata de Coca-Cola darle una Copa de Europa al Inter de Milán…? Bueno, estuvo cerca. Hoy os contamos una de las historias más locas del fútbol italiano.

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La primera Copa de Europa de la Juventus

En la temporada 1984-85, la Juventus ganó su primera Copa de Europa. Fue en Heysel, ante el Liverpool, con un solitario gol de Michel Platini. Pero… ¿Cómo jugaba aquel equipo? ¿Qué pasó aquel día en Bruselas…? ¿Qué es la ‘Tragedia de Heysel’?

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De Belgrado a Roma, pasando por Ámsterdam y Turín

Juntar a Juventus de Turín y Ajax de Ámterdam en una misma frase es sinónimo de grandeza. Tienen en común, además de ser unos de los equipos más laureados en sus respectivos países, un gen ganador y competitivo que lo diferencia del resto. En sus vitrinas relucen todo tipos de trofeos, Ligas, Copas, trofeos continentales, premios individuales y un sinfín de recuerdos que aguardan un pasado aún más brillante.

Pero el pasado, pasado es. Y el presente no entiende de tiempos vividos, menos aún en el mundo del fútbol. La gloria es efímera, pero Juventus y Ajax han sabido ser constantes a lo largo de la historia, con más o menos altibajos. De ahí, que se hayan tenido que enfrentar en numerosas ocasiones.

Y si ambos son sinónimos de grandeza, las ocasiones que han coincidido en el campo también lo son. Con diferentes estilos, protagonistas, escenarios y, sobre todo, resultados. Dos gigantes del fútbol europeo que se han visto las caras hasta en doce ocasiones y van camino de hacerlo, mínimo, dos veces más gracias a que el sorteo de cuartos de final de la Champions League los volvió a emparejar.

Toca hacer un repaso a la historia de ambos equipos porque hay dos fechas que están -o estuvieron, mejor dicho- marcadas en rojo en el calendario de italianos y holandeses. Dos fechas que resumen un poco la importancia de estos cuartos de final y que sirven para contextualizar la eliminatoria. Y es que, Juventus y Ajax se han medido en dos finales de Champions y han dejado partidos para el recuerdo.

BELGRADO FUE EL INICIO

Corría el final de la temporada 72/73 y Belgrado se vestía de gala para acoger la final de la Champions League. Ajax y Juventus viajaban a la antigua Yugolasvia para conquistar la ‘orejona’, pero en contextos muy diferentes a los actuales. El Ajax se ganó el cartel de especialista en esas finales, pues se encaminaba a disputar su tercera final consecutiva de Champions, habiendo ganado las dos anteriores, mientras que la Juventus, debutaba en una final de tal prestigio.

Por aquel entonces, era todo un David contra Goliat en competiciones europeas, salvando el prestigio nacional que sí tenía la Vecchia Signora. Por ello, el equipo neerlandés partía como claro favorito, además de contar en sus filas con el hombre que revolucionó el fútbol holandés, Johan Cruyff.

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El paso hasta la final no fue nada fácil para ambos conjuntos. El Ajax se plantó en la final con un partido menos. Por entonces, los vigentes campeones accedían a los octavos de final de forma automática, mientras el resto de los participantes disputaban los dieciseisavos de final. Los holandeses apearon a al CSKA Sofía, Bayern de Múnich y Real Madrid antes de llegar a Belgrado; la Juventus sufrió algo más y apeó al Olympique de Marsella, Magdeburg -perteneciente a la República Democrática Alemana-, Újpest Dózsa -Hungría- y al Derby County inglés.

Pese que, a priori, los rivales de la Juventus cuentan con menor prestigio continental, el Ajax se impuso a sus rivales con mucha superioridad. El cuadro holandés era uno de los clubes europeos que mayor pasión despertaba en el mundo, por lo que era el gran rival por batir.

Además del ya mencionado Johan Cruyff, en sus filas contaba con nombres como Blankenburg, Ruud Krol, Neeskens o Johnny Rep. Un equipo que no solo vencía, sino que gustaba por la forma en la que lo hacía. En el lado bianconero destacaban futbolistas como Dino Zoff, Salvadore, Capello o Anastasi, dirigido por el checo Čestmír Vycpálek.

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Así, el 30 de mayo de 1973, el Estadio Estrella Rojo presenció el primer duelo entre Ajax y Juventus que se resolvió muy pronto. A los cuatro minutos, el cuadro dirigido por Stefan Kovacs hizo el 1-0, único tanto del partido. Johnny Rep fue el autor del gol que dio la tercera Champions al Ajax, todas de forma consecutiva.

Confluyeron dos equipos que arrastraban historias diferentes. El Ajax, campeón de Europa y con un estilo renovador, y la Juventus, que tenía ante sí su primera gran oportunidad de conquistar el continente y con un juego más conservador haciendo alusión a los estereotipos italianos. Por un lado, el impulso holandés que basaba sus victorias en la capacidad goleadora y por otro, la solidez defensiva que sostenía a una Juventus que se encontraba cómoda sin balón.

LA REVANCHA SE GESTÓ EN ROMA

Veintitrés años después, los dos equipos volvieron a coincidir en una noche importante. Esta vez fue en territorio italiano, aunque no en Turín. El Olímpico de Roma albergó la final de la Champions de la temporada 95/96 y de nuevo, Juventus y Ajax como protagonistas de la contienda.

Aunque la final se disputó en territorio italiano, la Juventus jugó como visitante la final. La Vecchia Signora ya sabía lo que era levantar una Champions, pero también empezó a gestar su mala fortuna en las finales europeas desde que comenzase ante el cuadro holandés en Belgrado.

Nuevamente, el Ajax llegaba a la final para defender el título cosechado la campaña anterior. Venció por la mínima al Milan en Viena y se entorchó su cuarta y última Champions. Era un guion muy parecido y todo indicaba a que el Ajax podía hacer valer su etiqueta de campeón. Además, mantuvo un bloque muy parecido, comenzando desde el entrenador, Louis van Gaal y pasando por jugadores como van der Sar, los hermanos de Boer, Finidi, David, Kluivert, Kanu o Blind.

La Juventus comenzó una etapa en la que alcanzaría tres finales de Champions consecutivas, pero sin el resultado esperado. El equipo de Marcello Lippi también contaba con futbolistas muy importantes que suenan a épocas más recientes como Peruzzi, Ferrara, Conte, Deschamps, Vialli o un jovencísimo Del Piero.

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Al igual que en la primera final, volvieron a enfrentarse dos estilos muy diferentes. La verticalidad del Ajax ante el empuje y el pragmatismo de la Juventus. Fueron los italianos los primeros en golpear. Fabrizio Ravanelli puso el 0-1 en el marcador antes del cuarto de hora de partido y, antes del descanso, el finlandés Jari Litmanen empató el encuentro.

Un empate que duró durante el resto de los noventa minutos y la pertinente prórroga. La lotería de los penaltis decidió quien levantaba aquella edición de la Champions. Una excelente actuación de Peruzzi bajo palos al atajar los penaltis de Davids y Silooy y el pleno de penaltis bianconeri decantaron la balanza. El yugoslavo Vladimir Jugovic fue el encargado de transformar el penalti decisivo.

Así fue como el 22 de mayo de 1996, la Juventus levantó al cielo de Roma su segunda Champions, tomándose la revancha ante el Ajax veintitrés años después. Una final que supuso la última gran conquista europea para la Juventus y que esta temporada quiere enmendar.

La historia deportiva vuelve a cruzar a dos escuadras que se conocen y cuyos enfrentamientos no colocan como favoritos a ninguno. Dos finales y dos resultados distintos. Reyes de Europa y estandartes de la Champions vuelven a bajar a la arena. Sin Belgrado ni Roma en el presente, pero con Ámsterdam y Turín en el horizonte.

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QUIZ I Máximos goleadores de equipos italianos en Champions League

En SoyCalcio.com te ponemos a prueba y queremos saber cuánto sabes del fútbol italiano y sus respectivos clubes. En este quiz en concreto, buscamos que nos contéis quiénes son los jugadores que más goles han marcado en Champions League o Copa de Europa, pero contando únicamente a aquellos que han jugado, al menos, en un club italiano. ¡Vamos allá!

NOTA: Datos actualizados a 20.02.2019.

NOTA: No es necesario poner tildes en los nombres de los jugadores.


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Dino Viola, Vautrot y la final del 84

Roma, mayo de 1984. Uno de los dos equipos de la capital italiana, la Associazione Sportiva Roma, que debutaba en la temporada 1983/84 en la Copa de Europa tras haber conseguido el  segundo Scudetto de su historia en la campaña precedente, se enfrentaba tras eliminar al Dinamo de Berlín en cuartos de final, al Dundee United, campeón escocés por primera y única vez en su historia, por un puesto en la final de la competición.

La Roma tenía, entrenada por el legendario exfutbolista sueco Nils Liedholm, una de las mejores plantillas de su historia, en la que destacaban futbolistas del nivel de los brasileños Falcao y Toninho Cerezo, así como los atacantes italianos Roberto Pruzzo y Francesco Graziani, el portero Franco Tancredi o un joven centrocampista llamado Carlo Ancelotti, además de Bruno Conti o el ‘capitano’ Agostino di Bartolomei.

Enfrente, un sorprendente Dundee United, dirigido por la leyenda del club Jim McLean (al frente del club desde 1971 hasta 1993, que se había plantado en las semifinales de la máxima competiciones de clubes a nivel continental tras deshacerse de clubes como el Rapid de Viena o el Standard de Lieja en las rondas precedentes. El escocés Paul Sturrock era la referencia del equipo ‘mandarina’ como se les conoce por el color de sus camisetas.

La Roma partía, ante el desconocido Dundee con la vitola de favorito de cara al partido de ida que se disputaría en el coqueto Tannadice Park, con capacidad para alrededor de 20.000 personas en una época en la que todavía el público no estaba obligado a tener asignado un asiento y podía presenciar el partido de pie.

Falcao atraía todos los focos en la previa  al ser baja para ese partido tal y como anunciaba Liedholm. Quizás el partido de mayor importancia para la historia del Roma hasta aquellos días se disputaría tan sólo cuatro días antes de la visita a Turín del equipo giallorosso, que se mediría a la Juventus en un partido de vital importancia para el Scudetto, que finalmente se llevaría el equipo piamontés.

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McLean tiraba en las horas previas de modestía al afirmar que se enfrentaban David contra Goliat mientras que Liedholm juraba y perjuraba que no pensaba en aquel partido ante el equipo bianconero en la competición doméstica y aseguraba que el partido de ida tendría muchísimo qué decir sobre la eliminatoria… como acabó siendo.

El modesto Dundee se plantó en las semifinales de la Copa de Europa y logró poner contra las cuerdas a la Roma, sacando de quicio a su presidente

El Dundee consiguió contra todo pronóstico vencer por 2-0 a una Roma desbordada que se veía contra las cuerdas en una competición en la que, llegados a estas alturas, estaban obligados a llegar a la final que se disputaría en su estadio.

“La Roma en la reanudación ha perdido la cabeza”, titulaba La Stampa al día siguiente. “Un ordenador muy lento ante la máquina de pinball escocesa”, aderezaba Bruno Perucca en el relato de un partido en el que la Roma tuvo alguna oportunidad pero una mala segunda parte le condenó.

A partir de ahí comenzaba el camino de la remontada, en la que también tomó parte Dino Viola, presidente del club romano. Viola no se tomó demasiado bien la derrota en Tannadice Park e incluso acusó al equipo escocés de haberse dopado, protestas que no fueron a ninguna parte. Lo que la Roma había perdido en el campo, debía de remontarlo en el campo. Pero Viola no estaba del todo convencido de la capacidad de sus futbolistas.

Es por ello que, según admitió su hijo Riccardo Viola en 2011 en una entrevista realizada por Mediaset Premium, Dino pagó a través de un intermediario 100.000.000 de liras al árbitro del partido de vuelta, el francés Michel Vautrot, que les echaría una mano a los de Liedholm en el Olímpico.

“Tres goles que valen una temporada”, tituló La Stampa tras el final del partido de vuelta. Como era de esperar, el cuadro romano venció por 3-0 y consiguió el pase a una final que acabaría perdiendo ante el Liverpool como anfitrión en la primera tanda de penaltis de las finales de la Copa de Europa.

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Vautrot señaló un dudoso penalti en el área del Dundee en el minuto 58 cuando el marcador ya era de 2-0. Di Bartolomei lo convirtió y el cuadro escocés veía rotos sus sueños de alcanzar la finalísima.

La UEFA comenzó a investigar a Viola, a quien suspendió en 1986, prohibiendo la entrada de la Roma en cualquier competición europea durante una temporada, a pesar de que el cuadro romano iba a disputar la Recopa como ganador de la Coppa Italia. Finalmente, ante la falta de pruebas, la Roma y Viola quedaron absueltos imponiéndose a la entidad italiana una multa de 200.000 francos suizos por responsabilidad objetiva, cifra de la que consiguieron pagar sin embargo sólo 100.000.

En 2014. Sturrock mandaba una carta a Platini pidiéndole que les dieran la medalla de subcampeones

25 años después Riccardo Viola, como contábamos unas líneas más arriba, destapaba la verdad indignando a un McLean que se sentía “asqueado” y a un Sturrock que llegó a enviar una carta a Michel Platini en 2014 reclamando que se le diera al menos la medalla de subcampeón a su equipo.

No sospechamos durante el partido. Pensamos que el árbitro había estado bien. Podríamos haber ganado al Liverpool. De hecho creo que lo habríamos hecho por la forma en la que jugábamos en aquella época”, se lamentó en 2014 un Sturrock que jamás podrá saber qué habría pasado si Vautrot no se hubiera dejado corromper aquella noche del 25 de abril de 1984.

En 1987 el Dundee United alcanzaría, y perdería, la final de la Copa de la UEFA ante el Goteborg en el que sería su último gran logro europeo hasta la fecha.

Fuente imagen principal: Agencias.