El Napoli cambia de entrenador: llega Calzona y ¿Hamsik?

A dos días del segundo partido más importante de la temporada del Napoli, los partenopeos van a cambiar de entrenador por segunda vez en la temporada. Tras caer Rudi Garcia hace unas semanas, su sucesor, Walter Mazzarri, también se va a quedar fuera del banquillo ‘azzurro’.

Los resultados con Walter Mazzarri no acompañan. Entre todas las competiciones, en 17 partidos, ha ganado 6, ha empatado 3 y ha perdido 8. Algo que ha acabado con la paciencia de un Aurelio De Laurentiis que estaba centrado en buscar entrenador para la próxima temporada.

Sin embargo, va a llegar Francesco Calzona para sustituirle. Según ‘Matteo Moretto‘, el técnico va a llegar en la mañana de este lunes a Nápoles, va a cerrar los últimos detalles y va a firmar su nuevo contrato. Firmará hasta final de temporada y llevará, a la vez, a la selección de Eslovaquia.

Eso sí, uno de los detalles a definir por parte de la negociación, es la presencia de Marek Hamsik en el staff. La leyenda del Napoli ha intermediado para este cambio de técnico y podría ser el segundo de Calzona, pero no es seguro al 100%.

Hamsik: «¿Volver al Napoli? Difícil, pero no lo excluyo»

A sus 32 años, Marek Hamsik golea en China. El internacional eslovaco suma 2 goles y 3 asistencias en 23 partidos de Super League con el Dalian Yiganf. Sin embargo, sigue pensando, desde la distancia, en el San Paolo.

¿Volver al Napoli?. «Difícil de responder. No lo excluyo, pero tengo que decir que he firmado por tres años en China. Así que creo que me quedaré allí».

La temporada del Napoli. «Ahora iré a ver a los chicos contra la Atalanta. Este Napoli puede ganar el Scudetto y llegar lejos en la Liga de Campeones. Puede hacer cualquier cosa».

 

Piotr Zielinski sin Marek Hamsik

La llegada de Ancelotti ha sumado galones a varios integrantes del Napoli que la pasada campaña con Sarri ya asomaban la cabeza. Uno de ellos es el polaco Piotr Zielinski (Ząbkowice Śląskie, Polonia, 1994), que partía siempre como sustituto de Hamsik, pero que esta campaña, tras el cambio de sistema, la reconversión a pivote del eslovaco y su posterior marcha, ha visto cómo crecía su protagonismo en el once napolitano.

El 4-4-2 de Ancelotti dota a Zielinski de mucha libertad en movimientos, ya que juega con los hombres de banda por dentro y son los laterales quienes dan la profundidad al bloque. Y en zonas de interior, el polaco recibe para acelerar el juego a través de conducciones muy explosivas que dividen al rival y sortea contrarios en sus avances.

El 4-4-2 de Ancelotti dota a Zielinski de mucha libertad en movimientos

A esto hay que sumarle la libertad de movimientos de sus compañeros en la punta de ataque, Mertens/Insigne-Milik, que salen mucho de su zona para atraer rivales, juegan de espalda y filtran balones/abren espacios que permiten que explote otra de sus cualidades: el desmarque de ruptura sin balón.

Embed from Getty Images

Sus movimientos y conducciones siempre tienen un sentido, aprovechar o generar espacios en las telas de araña que sus rivales suelen tejer, pero Zielinski, pese a ser un futbolista con unas dotes físicas privilegiadas, también almacena mucho juego en sus botas para distribuir el balón en estático con criterio y pausa, además de combinar en corto.

Zielinski tiene unas dotes físicas privilegiadas

Si bien es cierto que sigue siendo un jugador inconstante y desconecta durante los encuentros, sobretodo en bajadas de intensidad, esta es su primera temporada como titular y es un perfil clave para dotar a la zona de ¾ de una opción vertical por dentro, dado que Fabián se ocupa de hacerle llegar los balones desde la zona de pivotes.

Embed from Getty Images

Si el físico es una de sus ventajas para atacar, también lo es para defender, abarcar campo y cerrar parcelas de campo más anchas. El problema es que en ocasiones da la sensación de que está más centrado en atacar que en defender y no coordina los repliegues y las marcas con sus compañeros en fase defensiva.

A sus 24 años, el crecimiento que tiene es todavía muy alto y forma parte de la nueva oleada de jugadores jóvenes que están dando un pasito adelante en el Napoli junto a Malcuit, Milik o Fabián, que con Ancelotti están dotando al cuadro partenopeo de más consistencia, variantes, competitividad y seriedad en todas las competiciones en la ‘era post Hamsik’.

Fuente imagen principal: Getty Images.

 

Las opciones de Ancelotti para hacer olvidar a Jorginho

Carlo Ancelotti está actuando con inteligencia en su llegada a Nápoles. Ha guardado varios automatismos de la etapa Sarri (ataques a la espalda de la defensa con Callejón, la banda izquierda como un referente de inicio-final de jugada, atracción de rivales y rupturas del espacio…) y los ha adaptado a su idea de juego, más organizada y en busca de más alternativas en la plantilla para construir un bloque. Esta búsqueda está repartiendo minutos y, en definitiva, acaba jugando con lo que tiene. Hombres como Diawara, Ounas o Rog se están beneficiando mucho de esta decisión, tras una etapa donde Sarri tenía muy claro quienes eran los actores principales de su gran obra.

Ancelotti ha guardado varios automatismos de la etapa Sarri y los ha adaptado a su idea de juego, más organizada y en busca de más alternativas en la plantilla para construir un bloque

Sin embargo, tiene un problema en el centro del campo, más concretamente en el único eje que tiene en su 4-3-3. El eslovaco Hamsik ha sido el elegido para gestionar el juego del equipo, un futbolista de llegada y recorrido en los últimos años, que se ve mucho más anclado. Suplir a Jorginho es una faena difícil.

Por carácter y personalidad, el capitán de los partenopeos parece el indicado para cargar con este peso, pero lo cierto es que al equipo le ha faltado algo de profundidad en algunos momentos. Hamsik tiene capacidad para jugar en 1-2 toques a alta velocidad, incluso para adelantar posiciones –Allan le cubre-, pero tiene más dificultades para mover el juego y tomar decisiones rápidas ante la presión del rival. Esto provoca que Koulibaly salga más de la zaga para apoyar a la construcción y, ante pérdida, sufran en las transiciones, otra faceta en la que Hamsik se tambalea, y es que no llega a corregir las posiciones de sus compañeros, o bien no llega a tapar sus propios espacios. Ante estos problemas Ancelotti sitúa a Allan más cerca de la medular, en una zona intermedia entre Zielinski y Hamsik, para dar más apoyos a la salida de balón, formando un doble pivote en muchos momentos y ayudar en correcciones defensivas. Corazón de guerrero, samba en los pies.

Embed from Getty Images
Zielinski es el encargado de hacer del Hamsik de siempre. A día de hoy el polaco es determinante en ¾, es un motor que rompe al espacio, un 4×4 que arranca con el balón y en cuanto coge la velocidad es difícil parar su potencia. A su vez, daña las espaldas de las defensas con sus balones filtrados y sus aperturas a banda. Una bendición para Ancelotti.

Zielinski es el encargado de hacer del Hamsik de siempre. A día de hoy el polaco es determinante en ¾, es un motor que rompe al espacio

El entrenador italiano ha probado también a Diawara. Tal vez el jugador más natural para la posición de pivote y más preparado para actuar el solo en eje, pero por ahora no le ha dado continuidad a la idea, dándole solo una titularidad en la derrota –única de la temporada- ante la Sampdoria.

La última opción, mostrada en Champions League ante el Estrella Roja de Belgrado, un doble pivote con FabiánAllan levanta más reflexiones aún. El ex-jugador del Betis se colocó a la izquierda de un Allan más centrado y que bajaba recibir el balón, como referencia para iniciar jugada. El andaluz se dedicó a recibir y distribuir pases que rompían hasta dos líneas de presión de serbias y cambios de orientación a la banda derecha que dieron que hablar, sin embargo, ante un rival replegado que apenas se estiró, el contexto favorecía a los dos pivotes, que ofrecen sin duda por rendimiento una variante más, pero habría que experimentarla en otras situaciones. Además, da la sensación de que Fabian podría explotar su conducción y último pase en otro sistema donde tuviera influencia más cerca del área, siendo un filtro entre dos zonas.

Ancelotti, amante de las rotaciones, tiene un abanico de posibilidades bastante amplio, pero todavía falta definir quién va a llevar la manija definitivamente y como la va a llevar.

Fuente imagen principal: Getty Images.

 

«¿Inzaghi? Nosotros tenemos a Imbriani»

El fútbol va de goles, paradas, duras entradas, remates acrobáticos, entrenadores, jugadores, aficiones… y de sueños, de cumplir sueños. El pasado 17 de septiembre, en Nápoles, en San Paolo, se cumplía, a pesar de su ausencia, el de Carmelo Imbriani. El conjunto local, el Napoli, se enfrentaba al Benevento en un derbi campano -regional- que jamás se había producido en la Serie A, puesto que el conjunto visitante debuta esta temporada en la máxima categoría del fútbol italiano. Pero, ¿quién era  Imbriani y por qué se cumplía su sueño el pasado 17 de septiembre?

Carmelo Imbriani nació en Benevento, a menos de 80 kilómetros de Nápoles, el 10 de febrero de 1976. Pronto el fútbol se apoderó de él a pesar de que, según cuentan se desempeñó con destreza en otras disciplinas deportivas antes de decantarse por el balompié. El Milan lo siguió de cerca, pero tras comenzar a jugar en su localidad natal fue el Napoli el club que consiguió reclutarlo, y tras comenzar a despuntar en sus categorías inferiores, a las órdenes de Marcello Lippi, con el equipo en plena transformación post-Maradona, debuta con el primer equipo azzurro en 1994. Esa temporada compaginaría sus muy esporádicas apariciones con el primer equipo, con la regularidad que tenía en el Primavera del equipo partenopeo.

Imbriani debutó con el primer equipo del Napoli en 1994, a las órdenes de Lippi, con apenas 18 años

Sería la temporada siguiente, con Boskov, cuando comenzaría a coger peso en el equipo formando parte desde posiciones de ataque de un equipo en el que despuntaban Agostini o Fabio Pecchia -actual técnico del Hellas Verona que fue ayudante de Rafa Benítez en la etapa del madrileño al frente del Napoli-. Tanto se esperaba de él, que el técnico serbio le confió el número ’10’ que pocas temporadas atrás había vestido nada más y nada menos que Diego Armando Maradona, con lo que eso supone en Nápoles. Imbriani responde con goles a la oportunidad que le brinda Boskov y en la temporada 1995/96, un Napoli inmerso en problemas económicos se decide a apostar por Imbriani obteniendo grandes e inesperados resultados.

Boskov le dio el ’10’, de Maradona, a Imbriani

Carmelo, sin sueldo de profesional aún se medía a los mejores delanteros del mundo, y el Napoli, en la parte alta de la tabla, puso contra las cuerdas a toda una Juventus el 1 de octubre de 1995 en un partido en el que se enfrentaban el atacante mejor pagado del campeonato, Vialli, con uno sin sueldo, Imbriani. Precisamente Vialli empató ese partido tras el gol de Pecchia aunque en el recuerdo de los aficionados partenopeos, que ese día vieron a su equipo vestir de amarillo, estará un remate de tacón de Imbriani en la recta final del partido que atrapó Peruzzi sin ningún tipo de problemas. Un gesto de genio, que de haber sido resuelto de manera más sencilla podría haber alimentado, de forma más creíble, el sueño de toda una ciudad.

«Si el muchacho no se deja distraer, el Nápoles e Italia han encontrado un gran delantero», declaró Boskov tras el partido sobre un Imbriani que, por sus recientes actuaciones y su descaro, mostrado con el celebrado remate de tacón, daría mucho de qué hablar en Italia. Tanto daría de qué hablar que cada tropiezo del Napoli era un tropiezo suyo y la fe en él comenzó a decaer a pesar de que consiguiera firmar su primer contrato como profesional y Boskov declarara con vehemencia que no necesitaban a Inzaghi -con cuyo fichaje se rumoreaba- pues tenían a Imbriani.

«¿Inzaghi? Nosotros tenemos a Imbriani», diría Boskov

El efecto Imbriani se va diluyendo y con el cambio de entrenador que se produce la siguiente temporada, Carmelo enlaza dos cesiones al Pistoiese y al Casarano – donde forma pareja atacante con Fabrizio Miccoli- dos equipos de divisiones menores en los que no encuentra su mejor rendimiento antes de volver a un Napoli, ya en Serie B, en el que no tiene oportunidades, lo que le ‘obliga’ a marcharse al Genoa para ya no volver a Nápoles.

Con un ‘Grifone’ también venido a menos tampoco consigue recuperar su mejor nivel y comienza a desfilar por equipos de categorías inferiores del fútbol transalpino como Cosenza, Foggia o Salernitana hasta terminar colgando las botas en el Benevento, club de su localidad natal y lugar en el que comenzaría a prepararse para se entrenador. En los últimos años de su carrera como futbolista, las lesiones tampoco le permitieron brillar como en su juventud.

Imbriani comienza a entrenar a equipos de las categorías inferiores del Benevento, hasta que el primer equipo, en graves problemas económicos, recurre a él para que se convierta en el técnico de la primera plantilla que estaba en la Lega Pro Prima Divisione, equivalente a nuestra Segunda B. El equipo se salva con holgura e Imbriani se convierte en un héroe local por lo hecho tanto como jugador, como entrenador.

Comienza la pretemporada de la 2012/13 e Imbriani debe de dejar la concentración del equipo por su alta fiebre. En primera instancia se creía que se trataba de una pulmonía, pero finalmente se le diagnostica linfoma de Hodgkin, lo que golpea gravemente al fútbol italiano y el propio Carmelo afirma en una entrevista publicada por Il Mattino di Napoli el 29 de octubre de 2012 ya con el exfutbolista tratándose de la enfermedad en un hospital de Perugia a la vez que esperaba su tercer hijo, Fernando.

Embed from Getty Images

El mundo del fútbol italiano se volcó con Imbriani y la directora del hospital en el que se recuperaba declaró que nunca habían recibido tantas muestras de apoyo por algún enfermo. ‘Imbriani non mollare’ (Imbriani no te rindas) se convirtió en un lema que recorría todos los campos de Italia y Hamsik, capitán ahora y entonces del Napoli celebró un gol ante el Cagliari enseñando una camiseta con la misma frase. Pero el corazón de Imbriani dijo basta y se apagó el 15 de febrero de 2013. Desde entonces una bandera con el rostro de Carmelo ondea todos los días de partido en las gradas de San Paolo.

‘Imbriani non mollare’ (Imbriani no te rindas) se convirtió en un lema que recorría todos los campos de Italia y Hamsik, capitán ahora y entonces del Napoli celebró un gol ante el Cagliari enseñando una camiseta con la misma frase

Pero lo que no podía imaginar Carmelo, que pasó de joven promesa del fútbol a defenestrado y de defenestrado a héroe e ídolo, era que, tres años después de su muerte, su amado Benevento ascendería por primera vez en su historia a la Serie B, y sólo un año después conseguiría por sorpresa colarse en la Serie A y jugar, por primera vez en su historia ante el Nápoles en la cumbre del fútbol italiano.

El fútbol, que tan injusto había sido con Imbriani, en su juventud por las críticas que recibió tras despuntar en el Nápoles y tan injusto había sido en su enfermedad -se llegó a relacionar la enfermedad que padeció con doping- volvió a ser injusto con él tras su muerte. Sus dos equipos del alma, cara a cara, y él no estaba allí para verlo. O sí, en el tercer anillo del San Paolo. 

Fuente imagen principal: Imbrianinonmollare.it