Semanas de rumores. El nombre de Franck Kessié revolotea por Casa Milan y también por muchas otras oficinas de grandes clubes europeos. El costamarfileño será agente libre en verano y es un caramelo suculento para muchos directores deportivos. Y es que pese a que el pasado verano la afición rossoneri se había tranquilizado con el propio Kessié, que se había comprometido a hablar de su renovación una vez volviera de los Juegos Olímpicos de Tokio. Pero esto no se ha materializado, al contrario, se ha complicado hasta llegar a un punto de imposible entendimiento entre clubes.
A la fecha no existe ni la sombra de un acuerdo entre las partes. Kessié, a los pocos meses de la extinción natural del contrato, parece destinado a irse. El tiempo se acaba y las diferencias económicas entre oferta y demanda hacen prácticamente imposible esta negociación. Todo confirmado hoy por el experto en mercado de fichajes Gianluca Di Marzio.
Como explica Di Marzio, los contactos, reuniones y conversaciones telefónicas se escenifican desde hace meses. Todos ellos, sin embargo, con señales mayoritariamente negativas, precisamente por las altas exigencias del futbolista y su agente. El Milan pudo poner sobre la mesa una oferta de entre 6 y 6,5 millones al año netos de salario (bonificaciones incluidas). Kessié y su agente respondieron pidiendo al menos 9 millones netos, una cifra definitivamente fuera del alcance del Milan.
A partir de ese momento se ha levantado entre las partes un rígido muro que aún hoy resiste. Sin suavizar ni dar un paso atrás: el Milan, como demostró con Donnarumma hace un año, no quiere ceder y romper su techo salarial. En cambio, Kessié dispara alto sabiendo que podrá recibir grandes ofertas de clubes europeos. Las pistas, por tanto, nos llevan a pensar, desde hace un tiempo, que el número 79 del Milan dejará el club tras cinco temporadas.

