Ha pasado, Andriy Shevchenko ha sido destituido como entrenador del Genoa. El entrenador ucraniano llegó el pasado 7 de noviembre al banquillo del Genoa tras hacer una buena Eurocopa con su selección, pero se le acabó el tiempo: no ha mejorado al equipo en estos dos meses y una semana. Y eso le ha costado la destitución.

Shevchenko sustituía a Ballardini, histórico entrenador del club que ya lo ha entrenado varias veces, pero al cambiar de propietarios y de directiva, de Preziosi a ‘777 Partners‘, la nueva dirigencia quería un proyecto muy ambicioso, y todo liderado por Andriy Shevchenko. El entrenador dijo que con la plantilla que tenía muchas cosas tenían que cambiar y que, por ello, había que tener paciencia hasta el final del mercado de enero cuando llegaran muchos fichajes.

Hasta la llegada de los fichajes, Shevchenko ha seguido con el 3-5-2 que tenía Ballardini en Génova pero con una versión mucho peor. Desde su llegada, solo una victoria (en Coppa Italia), tres empates y siete derrotas, incluida la última con el Milan que le ha dejado sin Coppa Italia.

Ahora ya tenía incorporaciones Shevchenko para cambiar las cosas, cambió al sistema que había dejado caer en entrevistas, al 4-3-3. Mostró al Genoa que quería por primera vez este jueves ante el Milan en Coppa, lo que provocó que llevaran la eliminatoria hasta la prórroga, pero no ha sido suficiente. Ha sido destituido y no llega al lunes, cuando se iba a enfrentar a la Fiorentina.

Para sustituirle, el Genoa está pensando en varios candidatos, uno de ellos es el propio Ballardini, que fue destituido por el propio Shevchenko, sin embargo, no apunta a ser así finalmente. Y es que según Gianluca Di Marzio, periodista de Sky Sport, el favorito para sustituir a Sheva es Bruno Labbadia, técnico alemán, y llegaría al banquillo para sustituirle la próxima semana. No estará entrenando al equipo contra la Fiorentina el lunes y colocan a un interino, Konko, al mando hasta entonces.